La economía europea "no entrará en recesión", aseguró ayer el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pedro Solbes, quien dijo que el crecimiento este año estará "en torno al uno y medio por ciento". Solbes dijo que su pronóstico "es una conclusión personal" pero recordó que para que se produzca una recesión "deben darse dos trimestres consecutivos" de crecimiento negativo.
El comisario informó que el 21 de noviembre el Ejecutivo comunitario anunciará oficialmente la revisión de sus previsiones económicas. Solbes no quiso comentar las declaraciones del ministro de Finanzas alemán, Hans Eichel, quien dijo que la nueva previsión de Bruselas será del 1,7 por ciento para este año y un 1,8 por ciento para el 2002.
Estas declaraciones de Eichel se divulgaron durante la reunión del Consejo de Ministros de Economía y Finanzas, que ayer se celebró en la capital comunitaria. Respecto al crecimiento económico que se podrá esperar el próximo año, Solbes aseguró que, si no se aplica un análisis con escenarios de riesgo, podrá quedar en torno al que se registre finalmente ete hasta el 2,8 por ciento desde el 3,1 por ciento que había pronosticado para la eurozona a finales del 2000.
El comisario reiteró que la política fiscal aplicada en los países de la eurozona y la reducción de las tensiones inflacionistas ofrecen "un margen de maniobra ampliado" al Banco Central Europeo para actuar sobre sus tipos de interés. Pero ni Solbes ni el presidente del Eurogrupo, Didier Reynders, el ministro belga de Finanzas, pidieron explícitamente al BCE un recorte de tipos de interés, actualmente en el 3,75 por ciento. El Consejo de Gobierno del BCE se reúne el próximo jueves.
El comisario no quiso pronunciarse sobre si algún país de la eurozona pueda incumplir a finales de este año los objetivos del Plan de Estabilidad y Crecimiento, destinado a vigilar el rigor presupuestario en la UE. Sin embargo, Solbes sí dijo que, con las informaciones de las que dispone ahora la Comisión, cinco países -España, Luxemburgo, Holanda, Austria y Finlandia- cumplirán en el 2001 los objetivos que incluyeron en los planes económicos que presentaron a Bruselas.