L a economía europea perdió impulso en los últimos meses de 2007, aunque en el conjunto del ejercicio el crecimiento se mantuvo cerca de su potencial, con un aumento prácticamente igual al registrado un año antes.
Según los primeros datos facilitados por Eurostat, la oficina estadística comunitaria, el PIB de la eurozona creció el año pasado el 2,7% (la misma tasa que en 2006), mientras que en toda la UE el avance fue del 2,9% (una décima menos).
Entre octubre y diciembre, la actividad subió el 2,3% en los países del euro y el 2,6% en los Veintisiete, frente al 2,7% y 3%, respectivamente, en el trimestre precedente.
En términos intertrimestrales, el avance fue del 0,4% en los trece países de la moneda única y del 0,5% en toda la Unión, por debajo del 0,8% registrado en las dos áreas entre julio y septiembre.
La información de Eurostat confirma la senda de progresiva desaceleración seguida por la economía europea a lo largo del ejercicio, aunque con un ligero repunte en el tercer trimestre.
Así, en términos interanuales, en la eurozona el avance fue del 3,2% en el primer trimestre, 2,5% en el segundo, 2,7% en el tercero y 2,3% en el cuarto. En la UE, el crecimiento se desaceleró desde el 3,4% del primer trimestre al 2,8% en el segundo, 3% en el tercero y 2,6% en el cuarto.
Desde la Comisión Europea, la portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios, Amelia Torres, incidió en que los datos divulgados están en línea con los cálculos del Ejecutivo comunitario, pero recordó que todavía falta la información de varios países, entre ellos Italia.
Bruselas hará públicas sus nuevas previsiones de crecimiento para 2008. en la zona euro y la UE.