La economía mundial está al borde de una nueva recesión, algo que sucederá a no ser que los gobernantes logren frenar el desempleo y evitar la escalada de los riesgos generados por la crisis de la deuda soberana y la fragilidad del sector financiero.
Así lo indica el informe “Situación y Perspectivas de la Economía Mundial”, elaborado por la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) y presentado ayer, que advierte de que “una nueva recesión global es una posibilidad nada desdeñable”.
“La economía mundial está tambaleándose y al borde de una nueva recesión. Se espera un crecimiento anémico durante 2012 y 2013. Los problemas que asuelan la economía mundial son múltiples e interconectados. Los mayores desafíos son luchar contra la crisis de los empleos y el declive de las perspectivas de crecimiento, especialmente en el mundo desarrollado”, reza el informe.
El texto define al desempleo como “el talón de Aquiles” de la recuperación económica en la mayoría de los países desarrollados, y afirma que el “déficit global de 64 millones de empleos debe ser eliminado”.
“Sin embargo, con la proyección de la recesión, el déficit de empleos en el mundo se elevaría a 71 millones, de los cuales 17 millones es en los países ricos”.
De hecho, el texto indica que si la situación no mejora, los porcentajes de desempleo no volverán a la situación anterior a la crisis hasta más allá de 2015.