La crisis cafetalera y el temor de ciertos círculos financieros por un eventual triunfo electoral del opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda) en las elecciones de noviembre, mantienen deprimida a la economía nicaragüense, en medio de una crisis social provocada por el hambre y el desempleo, señalaron diversas fuentes ayer.
"Los bancos no dieron este año créditos a los caficultores por miedo a no recuperar el dinero, creen que si los sandinistas ganan las elecciones van a condonar las deudas y por eso también los inversionistas se han retirado.El problema aquí es el populismo del FSLN", afirmó a la