Pese a los pronósticos poco favorables que predecían una economía en "caída libre", un informe de coyuntura económica muestra un crecimiento de 1.7%, que llegará como "cifra conservadora" al 2%, al cierre del primer trimestre de este año.
De acuerdo con los números que se manejan en el informe económico del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), parece llegar a su final la fase de desaceleración, que algunos economistas independientes denominaron " el efecto Mireya", comparado con el efecto "tango" en Argentina y el "Lula" en Brasil.
A febrero del 2003, el Producto Interno Bruto (PIB) creció en 1.7%, en donde varios sectores mostraron significativos aumentos, a pesar del entorno internacional, poco favorable. Sin embargo, hay otros que no han podido recuperarse.
En este sentido, el vicepresidente del Banco Mundial (BM) para América Latina, David Ferranti, precisó que esta entidad ha observado como muchos países de la región, incluyendo a Panamá, han sufrido la desaceleración económica. Pero, Ferranti manifestó que en el 2003 se ven mejores resultados y esto ayudaría a reducir los niveles de pobreza.
Para ello, se requiere de una economía creciente, " por lo que el proceso de re-arranque en muy importante". En el contexto interno, es primordial el manejo de la política fiscal, dijo el vicepresidente del BM. Según el recuento económico del MEF, en el sector primario, la agricultura cayó en un 7%, principalmente por el estancamiento en la actividad bananera.
En tanto, la pesca mostró un crecimiento de un 17.8%, debido al cese de la veda del camarón. Las minas y canteras, rubro relacionado a la construcción se incrementó en un 8.5%. El sector secundario y de infraestructura, entra tanto, también reflejó altibajos.
La industria, reportó una baja de 5.6%, ante la constante competencia que representan los productos importados. La electricidad y agua crecieron en un 7.3%, mientras que la construcción repuntó un 20%.