Economía

Economía verde, equilibrio entre el comercio y ambiente

Es una nueva perspectiva de cómo se hacen los negocios y la generación de una economía más eficiente. Elimina tendencias asimétricas con mayor beneficio y con menos riesgos para la seguridad ciudadana.


Viodelda Barrías (viodelda.barrias@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Ambiente y comercio, dos sectores que van directamente relacionados con el bienestar de la población y la producción, buscan encontrar sinergias. Esa realidad es palpada actualmente en mayor valor por los países de todo el mundo que parecen tener cada vez más conciencia del impacto ambiental, social y económico que experimentan, tras la liberación del comercio.

El comercio mundial de mercancías superó los 18 billones de dólares el año pasado, informó el director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, durante la presentación del informe anual sobre “Comercio mundial en 2011 y perspectivas para 2012”, en la sede del organismo en Suiza. Ese intercambio registró un aumento de 19% si se le compara con el año previo y superó el nivel máximo negociado en el 2008, (16,1 billones).

Latinoamérica, incluyendo Panamá, no es la excepción en buscar mecanismos que armonicen los flujos comerciales y de inversión para que contribuyan con los objetivos ambientales y empiezan a surgir experiencias que demuestran esta relación, que antes era concebida como ilógica.

Los diseñadores de políticas económicas han visto la necesidad de que la preservación de los recursos naturales forme parte de los textos que se negocian en los tratados comerciales y en los acuerdos de cooperación. Hay indicios crecientes de que la actividad económica impacta estos reductos, que son patrimonios de las sociedades y que pueden estar en peligro.

Situación de Panamá.
Panamá exportó bienes por 785.2 millones de dólares en el 2011, con un crecimiento de 8.3%, siendo sus principales mercados Canadá para las ventas de oro, Estados Unidos para el comercio de las frutas, al igual que Europa.

En tanto, importó productos por un valor de 10,332 millones de dólares, o sea 24.9% más que el año previo.

Desde la Zona Libre de Colón se importaron $3812 millones y se reexportaron 3679 millones. Singapur, China y Estados Unidos son los principales países de donde se originan las importaciones, mientras que Puerto Rico, Venezuela y Colombia son los principales destinos de las reexportaciones de la zona franca.

En tanto, la prestación de servicios a no residentes alcanzó un monto de 7150 millones de dólares, incrementándose 17.8% comparado con el 2010. Los rubros que mayor aportan a esta cifra son los peajes que cobra el Canal de Panamá a los barcos que transitan por la vía con diferentes mercaderías que se comercian en el mundo, los servicios prestados a puertos especializados en el manejo de contenedores. Además, las divisas generadas por la entrada al país de más de 4 millones de pasajeros, que incluye turistas, pasajeros en tránsito y tripulantes.

Esta relación comercial que ha desarrollado Panamá con diferentes países por medio de variados canales, ha contribuido a que el país presente una envidiable posición económica con un crecimiento de 10.6% en el 2011 y que continuará por los próximos años, según análisis de organismos internacionales.

Pero este crecimiento también puede tener impactos negativos para la población, si no es acorde, por ejemplo, con los objetivos del milenio planteado por la ONU y que buscan disminuir la pobreza, aumentar los niveles de educación y el desarrollo sostenible de los poblados, sobre todo, en los sectores de mayor vulnerabilidad socioeconómica.

Cuando Magda Jordán, una chica de 22 años, estudiante de Turismo, compró unas baterías para su cámara fotográfica con la intención de captar fotos de una hermosa playa en una comunidad costera en el oriente de la provincia de Chiriquí, ni siquiera tenía en mente que esos dos artículos son fabricados en países distantes de donde se encuentra y quizás tampoco tenga en cuenta que si esas baterías son desechadas en forma incorrecta, son una fuente de gran contaminación. Recientes investigaciones demuestran la cantidad de metales pesados que están en los estuarios de ríos como el Chiriquí Viejo y otros que desembocan en el Golfo de Chiriquí, zona de una intensa actividad pesquera.

Pero así como Magda compró en Chiriquí un artículo que para ella es fuente de progreso y bienestar, los agricultores de Tonosí, en la provincia de Los Santos, o en las tierras altas chiricanas, también compran agroquímicos que ayudan a obtener una mayor cosecha, pero con resultados perjudiciales para la tierra, los ríos y su propia salud. Por esa razón, la situación anotada en los humedales o pantanos de la provincia.

Es por ello que a través de la negociación de tratados comerciales los gobiernos buscan aumentar el flujo comercial, pero sin descuidar las normas ambientales que garanticen la conservación de los recursos naturales y minimicen los impactos del desarrollo.

Comercio y ambiente.
La Organización Mundial de Comercio ha establecido pautas de cómo se debe ejercer la relación comercio y ambiente con la adopción y observancia de Acuerdos Multilaterales Ambientales (Amumas) dentro de los Acuerdos Promoción Comercial (TPC) por medio de los que se autoriza a sus miembros a aplicar medidas relativas a la conservación de los recursos naturales agotables y las necesarias para proteger la vida y salud de las personas y los animales y para preservar los vegetales.

Existen más de 250 Amumas, de los que aproximadamente 20 contienen disposiciones que generan efectos en el comercio, indicó Samuel Moreno Peralta, del equipo negociador de Tratados Comerciales del Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá.

Acuerdos específicos.
Panamá tiene tratados y acuerdos comerciales vigentes con 14 países del mundo y por lo menos cuatro más están en avanzada etapa de negociación.

El tema ambiental ha sido negociado por la República de Panamá en diversos tratados comerciales con varios países, aseguró Moreno, a través de instrumentos como el Acuerdo de Cooperación Ambiental con Chile, vigente desde enero de 2007; el Capítulo y Acuerdo de Cooperación Ambiental con Estados Unidos que está en fase de implementación; Capítulo y Acuerdo sobre el Ambiente con Canadá, que cumple procedimientos internos en ese país; Capítulo de Comercio y Desarrollo Sostenible entre Centroamérica (incluye a Panamá) y la Unión Europea; Capítulo Ambiental con Colombia cuya negociación finalizó en agosto de 2010 y Capítulo de Comercio y Desarrollo Sostenible entre países de Centroamérica y los Estados de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) en negociación.

El pasado 2 de mayo la administradora general de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Lucía Chandeck, y John Law, encargado de Negocios de Estados Unidos, suscribieron un Acuerdo de Cooperación Ambiental (ACA) que busca fomentar la alianza para la colaboración ambiental en el contexto del TPC entre ambos países y que está en proceso de reglamentación.

Chandeck dijo que el ACA “aporta nuevas oportunidades para la convergencia de los tres pilares del desarrollo sostenible de manera incluyente y participativa”, en tanto el diplomático estadounidense resaltó la necesidad de proteger el medioambiente de todo el mundo y que la firma demuestra el compromiso de Estados Unidos en los temas ambientales, tales como la fortaleza en la aplicación de las leyes, fomentar los niveles más altos de protección del ambiente, facilitar la producción más limpia, entre otros objetivos.

Justamente, en el séptimo Simposio Internacional sobre Producción Más Limpia, denominado “Retos y compromisos ambientales de Panamá frente a los tratados de promoción comercial”, organizado por el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), el presidente de este gremio, Juan Francisco Kiener, aseveró que “cada vez más y más empresarios están convencidos de que la producción de la calidad más limpia rinde mayores frutos”.

Ese día, las empresas Cervecería Nacional, Empresas Melo y Corporación Azucarera La Estrella fueron galardonadas con el premio Palmas de Oro, una iniciativa del SIP que tiene como objetivo reconocer a las empresas que implementan prácticas ambientales en el desempeño de sus funciones, lo que constituye un gran avance por parte de los industriales panameños en este sentido.

Y es que a través de diferentes medios, instrumentos, actividades y estrategias se puede lograr el equilibrio entre comercio y desarrollo, pero los acuerdos de cooperación ambiental son las vías comúnmente recomendadas para evitar conflictos entre ambos sectores, ya que ellos permiten planificar y crear controles, así como políticas para generar una armonía entre la actividad productiva y el entorno.

modos deinteractuar

  • Utilizar los mecanismos de la OMC para seguir y vigilar las medidas nacionales con repercusiones comerciales, con inclusión de las medidas de economía verde, a fin de mejorar la comprensión y el diálogo y evitar el riesgo de tensiones comerciales.
  • Pascal Lamy

Esfuerzos se perciben en zonas de mayor vulnerabilidad

  • El Banco Mundial y las Naciones Unidas financian proyectos en Panamá, como el acuerdo con el Congreso General de Guna Yala para desarrollar una amplia zona marina-costera en el territorio donde está asentado este archipiélago de más de 350 islas y allí recuperar el bosque, producir y capacitar a la población en nuevas actividades para fortalecer una economía comunitaria.

cifras del comerciopanameño

14
  • tratados y acuerdos comerciales ha firmado Panamá con diferentes países.
20
  • acuerdos ambientales multilaterales se han negociado en el marco de la OMC.
18
  • billones de dólares fue el comercio mundial de mercancías en el 2011.


fecha edicion
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819001
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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