El primer ministro italiano, Mario Monti, y el presidente francés, François Hollande, coincidieron ayer en Roma en la necesidad de que la Unión Europea y los mercados reconozcan los esfuerzos realizados por cada país para afrontar la crisis de la deuda.
“Hemos constatado que hacer los deberes en casa es necesario, pero no es suficiente, ya que a medida que se realizan progresos en la política económica, se necesita un reconocimiento de la Unión Europea y de los mercados para que no persistan obstáculos en la prima de riesgo”, dijo Monti. Ambos mandatarios se entrevistaron en Roma, y además de analizar cuestiones bilaterales, trataron sobre cómo crear el clima “para relanzar la economía europea y la estabilidad de la eurozona”.