Los economistas siguen pensando que el euro va a mantenerse débil frente al dólar en los próximos meses, pese al repunte de la moneda europea respecto a la divisa estadounidense de los últimos quince días. Aprovechando las preocupaciones del mercado respecto al vigor de la recuperación económica estadounidense, el euro alcanzó esta semana su nivel más alto desde principios de enero a 0.9044 dólar. El 2 de enero, había subido hasta 0,9066, dos días después de la introducción efectiva de la moneda europea en la zona euro.
Durante el mes de abril, el euro subió un 3% y dio la impresión de instalarse cómodamente por encima de los 0.90 centavos de dólar. El economista de ABN Amro Tony Norfield estimó, sin embargo, que "el movimiento al alza fue causado por inversionistas que apuestan a corto plazo", dejando así entender que a largo plazo, las perspectivas del dólar siguen siendo favorables.
"Si el euro supera los 0.91 dólar, revisaríamos nuestras previsiones pesismistas para la divisa europea. Pero no creemos que ocurra", subrayó Norfield. Este economista recalcó además que el euro alcanzó cada año desde 1999 su nivel más alto en enero, haciendo estadísticamente improbable un nuevo tope del euro en 2002.
"Seguimos apostando por un euro que se negocia a 0.87 dólar de aquí a junio", agregó el economista, que considera injustificadas las preocupaciones del mercado respecto a la recuperación económica en Estados Unidos. "Todo este escepticismo respecto a la recuperación de la economía estadounidense es ridícula.