El Gobierno de Ecuador anunció la fijación de una salvaguardia general arancelaria (derecho aduanero) a las importaciones de 2,800 productos, por un lapso de 15 meses, con el objetivo de proteger su balanza de pagos.
Además, el Ejecutivo ecuatoriano ratificó la eliminación de unas salvaguardias impuestas a Colombia y Perú desde principios de año, asumidas entonces para contrarrestar el efecto en la economía nacional de las devaluaciones monetarias operadas en esos países vecinos.
El ministro de Comercio Exterior, Diego Aulestia, indicó en rueda de prensa que tanto la salvaguardia general como la eliminación de las fijadas a Colombia y Perú entrarán en vigor desde el próximo miércoles.
Se trata, dijo, de una sustitución de la salvaguardia fijada a los dos socios andinos por otra de tipo general, para todo el mundo, que afectará a unos 2,800 productos, lo que supone entre el 32 y 33% del total de compras del exterior.
Aseguró que el Gobierno se ha visto en la necesidad de tomar estas decisiones por el “difícil” entorno que afronta la economía nacional, completamente dolarizada desde el año 2000 y golpeada por la caída drástica del precio del petróleo, el principal producto de exportación del país, así como por la apreciación del dólar.
Precisó que la salvaguardia general por balanza de pagos, que es “completamente compatible” con la normativa de la Organización Mundial de Comercio (OMC), excluirá a las medicinas, materias primas y bienes de capital esenciales, pero afectará, principalmente, los bienes de consumo.
Datos
- La salvaguardia general implica una sobretasa arancelaria del 5% para bienes de capital y materias primas ”no esenciales” del 15% a bienes de “sensibilidad media” para el aparato productivo nacional y del 25% a neumáticos, cerámica, partes de televisores y motocicletas.
- También incluye una sobretasa del 45% para importaciones de consumo final como televisores y motocicletas.
- Aulestia explicó que el objetivo de la medida es el de “minimizar el impacto sobre el aparato productivo nacional” y destacó que la aplicación de la medida surgió luego de mantener un “diálogo fecundo, franco y abierto” con las cámaras empresariales.