El encarecimiento del alimento y la falta de asesoría influyeron para que las exportaciones bajen de 1 260 toneladas a 35. El agua es el principal recurso a su favor. La actividad piscícola de altura (por encima de los 400 metros sobre el nivel del mar) no ha tenido un buen desarrollo en Ecuador, aunque a finales de los 80, varios proyectos y empresas pusieron sus esfuerzos en mejorarla.
En las condiciones de altura, el ejemplar con más potencial es la trucha arcoiris.
Este pez es el salmónido más apropiado para el cultivo industrial. Posee facilidad en la adaptación (domesticación, alimentación artificial, soporta temperaturas elevadas y en algunos casos un menor contenido de oxígeno), es resistente a enfermedades (forunculosis) y tiene un rápido desarrollo, siendo corto su período de incubación.
Ecuador, además, posee los climas ideales para desarrollar la industria desde sus inicios. Según los especialistas la temperatura propicia para el desarrollo y la eclosión de las ovas (huevos) está entre los 7 y 10 grados centígrados (fáciles de encontrar en lugares como Papallacta, El Cajas, etc.), mientras que para el crecimiento de los adultos se necesita que el agua esté entre los 10 y 18 grados centígrados, como se encuentran en Baeza, Alluriquín, etc.
Sin embargo, muchos problemas complicaron la actividad en Ecuador. Germán Carrera, de la piscícola Netrucha, asegura que "no somos competitivos en costos", comparándonos con Chile y Canadá, los mayores productores del continente.
El argumento de Carrera es simple: "la producción en aguas a más de 13 grados centígrados es mucho más rápida", pues se obtienen animales de 250 a 350 gramos a los siete u ocho meses, mientras que en las empresas que crían, como Netrucha en Papallacta, a temperaturas inferiores ese peso recién se alcanza al año de vida, lo cual encarece notablemente al producto, considerando que el alimento balanceado es caro, pues debe tener un alto grado de proteínas.
La alternativa es producir en aguas más cálidas, entre los 800 y 2 200 metros sobre el nivel del mar, "pero a esas alturas el líquido ya está contaminado", dice Carrera.
Pero esta no es una razón para desanimarse, explica Oswaldo Tamayo, de la Asociación de Piscicultores de la Sierra y el Oriente (APSO). "Hay mercado para distintos productos, según la talla del pez. Este rato no somos competitivos por los altos precios (sobre todo por los balanceados que representan del 50 al 65 por ciento de los costos de producción), pero el sector sí se puede reactivar e incrementar, pues nuestras fuentes hídricas son inmensas".
Según los cálculos del gremio, que tiene 95 socios, anualmente Ecuador solo produce 1 500 toneladas, mientras que en 1997 se hablaba de 2 000 a 2 500 toneladas. Es más, según el Ministerio de Comercio Exterior Industrialización y Pesca, en 1993 Ecuador exportó 1 260 toneladas, que se redujeron a solo 35 toneladas, en 1995 y se presume que actualmente salen menos de 50.
La razón para que las exportaciones hayan descendido tanto, según Jorge Bonilla, director del Centro Nacional de Investigaciones Acuícolas, se debe a la quiebra, en 1994, de la compañía Chitoa. "La empresa compraba la producción de terceros y buscaba mercados externos para sus productos industrializados (ahumados, filetes, etc.)".
Ese valor agregado es lo que nos falta, asegura el principal de Netrucha. "Nuestro producto es bueno. La carne de la trucha de altura es más consistente. Podemos compararla con una carne de gallina de campo en contra de una de plantel".
Jorge Maldonado, de la más grande productora de truchas del Ecuador: Excompisis, también tiene este criterio. "En los países donde hemos vendido nuestro producto prefieren la trucha ecuatoriana a la de otras zonas, por su sabor, tamaño, etc.".
El productor también considera que Ecuador sí tiene capacidad para mejorar su piscicultura. "Dada nuestra hidrología podemos tener bastantes productores". Para esto hay que solucionar problemas como los altos costos de los balanceados, falta de asesoría técnica, calidad homogénea y volúmenes que permitan exportar.
Con esto Ecuador se puede convertir en un importante abastecedor mundial de truchas, aprovechando precios de hasta 4 dólares por kilo fileteado. La inmensidad de las tierras y agua disponibles en el altiplano y en las estribaciones de las cordilleras, sumada a la pobreza de sus habitantes, que tienen muy pocas oportunidades de empleo, son otras razones para promover el cultivo semi-intensivo y comercial de truchas en estanques naturales (lagos y lagunas profundas) y artificiales.
El objetivo, que busca la APSO es producir, dentro de ocho años, 40 000 toneladas mensuales de una carne rica en proteínas.