Ecuador estimaba ayer que una negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con miras a un préstamo "stand by" (sujeto a condiciones) por 240 millones de dólares, concluirá en términos favorables en un corto plazo, mientras el presidente Gustavo Noboa aseguró que el país no aceptará imposiciones.
El ministro de Economía y Finanzas, Francisco Arosemena, viajó el pasado martes a Washington, donde entregó personalmente a representantes de ese organismo el borrador de la carta de intención que contempla los compromisos de Ecuador con el FMI.
En un comunicado de esa cartera, Arosemena rechazó una versión de prensa en el sentido de que el FMI no prevé un acuerdo con Ecuador por ahora.
Indicó que las conversaciones se prolongaron hasta ayer, por lo que "estima que el proceso se finiquitará en términos favorables para el país, en un corto plazo".
Agregó que las negociaciones continúan y que alcanzaron un significativo nivel de progreso, por lo que, postergó para este sábado su regreso a Quito, el cual en principio estaba previsto para ayer.
Mientras, el presidente de Ecuador, Gustavo Noboa, dijo a periodistas ayer que "Ecuador es un país soberano, que tiene sus necesidades, y es un país que no puede inclinarse ante nadie".
"Yo tengo que respetar, en bien de todos nosotros los ecuatorianos, la postura de nuestro país", sostuvo. Recalcó que Ecuador tiene una postura definitiva y subrayó: "El acuerdo será realidad, en tanto, en cuanto el Ecuador esté de acuerdo con lo que nos pidan en el Fondo".
De su lado, el presidente del Banco Central (BC) de Ecuador, Mauricio Yépez, informó que el país sudamericano y el FMI habían llegado a un acuerdo sobre el borrador del documento y que restaba "pulir ciertos detalles de la carta".
Yépez manifestó que Ecuador se está comprometiendo ante el FMI a tener un programa que básicamente busque el financiamiento de los gastos estatales durante 2002 y el cual es "fuerte" en cuanto a los parámetros macroeconómicos.
Para este año, Ecuador tiene una meta de crecimiento de 3,5% para el Producto Interno Bruto (PIB), cuando en principio era de un 4%, un superávit primario de 6,9% con relación al PIB, un superávit global de cerca del 2% y una inflación anual de un dígito (el acumulado alcanzó a 6,92% de enero a agosto últimos, frente a 22,4% de 2001).