Filanbanco, uno de los bancos más grandes de Ecuador que está en manos del Estado desde 1998, será dividido y subastado en ocho paquetes entre las diferentes entidades bancarias que operan en el país, dijo ayer el subsecretario de Economía, Alexander Mejía.
Filanbanco, intervenido por el Estado hace 31 meses por sus problemas de liquidez, es considerado por los analistas como un obstáculo para la recuperación de la banca ecuatoriana, que sufrió una crisis entre 1998 y 2000 por la que casi la mitad de los bancos del país pasó a manos del Estado, que los intervino para posteriormente decidir cuáles podían sobrevivir y cuáles no.
El gobierno intentó reflotar Filanbanco a través de varias series de capitalizaciones, la última de ellas de 300 millones de dólares a través de bonos estatales en mayo.
Pero aún tras la inyección de los títulos públicos Filanbanco no ha logrado la liquidez suficiente como para mantener sus operaciones, dijo Mejía. "Estamos tomando la decisión fial de subastar Filanbanco en paquetes porque Filanbanco no fue capaz de volver a (recuperar) el nivel de captaciones (de clientes)", explicó a Reuters.
"El banco no se va a cerrar como tal...se van a hacer ocho paquetes en subasta", aclaró. Según cifras de la Superintendencia de Bancos hasta abril, Filanbanco tenía una liquidez de 7,26 por ciento, mientras que el organismo regulador exige 14 por ciento para operar dentro del sistema. El banco, con 957,5 millones de dólares en activos y 942,2 millones de dólares en pasivos, registró pérdidas de 44,6 millones de dólares hasta abril.
El plan del gobierno es dividir el banco, actualmente en manos del ministerio de Economía y Finanzas, en ocho paquetes de igual tamaño y subastarlo entre siete bancos privados. Un oavo paquete, de menor tamaña, sería entregado al Banco del Pacífico, entidad controlada por el Banco Central del Ecuador, dijo Mejía. El banco de inversión holandés ING Barings, que asesora al gobierno en la administración de Filanbanco y en la preparación
para su reprivatización, aún no determinó el valor de los paquetes, añadió Mejía. El cronograma para la subasta tampoco ha sido fijado todavía pero podría estar establecido a partir de la próxima semana, según el funcionario. "Si hay un momento para subastar el banco, es ahora", mientras está estable", explicó.
Los bancos privados que se queden con las diferentes porciones de Filanbanco tendrán la tarea de sanear la cartera vencida de la entidad que, según la Superintendencia, supone un 62 por ciento del total de la cartera del banco.
Estas entidades pueden cubrir el valor de los depósitos que asumirán tras la subasta debido a los altos niveles de liquidez en el sistema bancario ecuatoriano, por lo que los ahorristas no tienen de qué preocuparse, afirmó.