El crecimiento económico de Ecuador, con un aumento del PIB de 5.4% en 2001, fue "el más alto de América Latina el año pasado y éste (2002) seguramente lo será también", auguró en Miami (Florida, sudeste) el ministro ecuatoriano de Economía, Carlos Julio Emanuel.
Emanuel, que participó en esta ciudad en una reunión de las Cámaras de Comercio de América Latina, elogió al respecto los efectos de la dolarización iniciada en enero de 2000 en su país,
"Esos efectos han sido positivos, hemos tenido un alto crecimiento económico, hemos reducido la tasa de inflación (13.3% en los últimos 12 meses) al nivel más bajo en 20 años y tendremos una tasa de inflación de un dígito este año", dijo el ministro, en declaraciones el jueves por la noche a la AFP.
El ministro catalogó la dolarización como "un shock de confianza para cambiar totalmente la forma de pensar, de hacer negocios y de ver la economía". Sin embargo, aseguró: "Nosotros no esperamos ser modelo para nadie (en América Latina), simplemente resolvemos nuestros problemas".
Respecto a la crisis argentina, Emanuel opinó que "Argentina debió dolarizar en su momento, se hubiera evitado una enorme cantidad de problemas que ha enfrentado su economía" dijo, citando la "significativa pérdida de depósitos bancarios, la pérdida de confianza en la moneda y las dificultades en el sistema monetario y financiero".
"Argentina tiene que resolver su crisis con el apoyo de América Latina, con el apoyo de los organismos financieros internacionales y con medidas que produzcan esa confianza en los sistemas monetarios, que aparentemente hoy se ha perdido", concluyó Emanuel.
El ministro ecuatoriano anunció la semana pasada en su país un plan de reactivación económica que pretende consolidar la dolarización, sanear las finanzas públicas y mejorar la competitividad de los sectores productivos del país.