El presidente de Argentina Eduardo Duhalde admitió ayer su preocupación por la posibilidad de que la justicia redolarice deudas convertidas a pesos hace más de un año tras la devaluación, y consideró que las consecuencias de tal eventualidad pueden ser graves.
"El gobierno tiene una preocupación: que este fallo (de la Corte Suprema para que fuera restituido en dólares un depósito pesificado) no alcance a los deudores", dijo el mandatario en su programa semanal por Radio Nacional.
El fallo que desencadenó los temores del gobierno ordenó el miércoles al estatal Banco Nación devolver en su moneda original un depósito de 247 millones de dólares efectuado por la provincia de San Luis (centro).
"Siempre está en ciernes el riesgo de que otros fallos, con los mismos argumentos, puedan avanzar sobre las deudas que la gente tenía no solamente en el sistema financiero sino entre particulares", añadió Duhalde.
El mandatario expresó su inquietud al día siguiente de que un nuevo fallo, éste de un juez de primera instancia, declaró también inconstitucional la pesificación de una deuda en dólares decretada en febrero de 2002, tras la primera devaluación en 11 años.