La educación formal (que comprende el sistema que se extiende desde la escuela primaria hasta la universitaria) juega un papel crucial en el desarrollo del capital humano. Sin embargo, una estrategia pragmática de fomento educativo y generación de empleo demanda igualmente de la educación “no formal”.
Una de las ventajas de esta opción es que sus efectos se dan relativamente rápido. Por ejemplo a través de la capacitación profesional y técnica que incluye cursos como informática, albañilería, electricidad, entre otros, los trabajadores reciben entrenamiento y una certificación que les permite irse incorporando al mercado formal de trabajo al cabo de pocos meses. Por ende, este sistema reduce el desempleo y mejora los salarios a corto plazo, así como la seguridad de los trabajadores que ahora gozarían de beneficios como indemnizaciones laborales y seguridad social.
Este tipo de preparación, aunado a la impartición de cursos de emprendedurismo mediante los cuales se capacita a los individuos para crear microempresas y medianas empresas, reduce la pobreza y mejora la distribución de la riqueza, amén de que brinda un mayor dinamismo a las economías locales, logrando el objetivo de fomentar el desarrollo económico y social de manera más incluyente y sostenible.
En el caso de Panamá, si bien el país presenta una alta tasa de empleo, se requiere asimismo mejorar el nivel de capacitación para que los trabajadores puedan obtener por vía de un aumento de la productividad mejores salarios.
Instituciones.
Sin duda que en Panamá una de las instituciones llamadas a jugar un rol primordial es el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (INADEH).
Una de sus tareas primarias sería reorientar la mano de obra para que atienda de manera más efectiva la demanda laboral del mercado panameño, lo que conllevaría un altísimo impacto en cuanto a la incorporación de recursos humanos a sectores de alto crecimiento como la construcción y el turismo, en los cuales se viene dando una creciente escasez de mano de obra capacitada.
En el caso del INADEH, una de sus grandes fortalezas es la presencia de instalaciones a lo largo del territorio nacional, lo cual facilita que diversas comunidades remotas puedan recibir servicios educativos por medio de las sedes regionales. Igualmente se pueden desarrollar programas mediante los cuales los instructores se trasladan para reducir los costos de transporte y la barrera que supone la distancia geográfica que separa los centros de educación de la comunidad. Este tipo de educación juega, además, un papel crucial, tanto en la formación técnica así como en el desarrollo de habilidades que permiten al trabajador una preparación ajustada a las necesidades del mercado.
Si bien Panamá avanza progresivamente hacia la modernización de todo su sistema educativo formal, a corto plazo, la educación no formal parece gozar de una ventaja especial para que la mano de obra menos calificada del país pueda adecuarse de manera rápida y efectiva a la dinámica de la economía.
El Plan Estratégico 2009-2014 del Ministerio de Educación, aún cuando propone mantener un proceso continuo de alfabetización, programa de terminación de educación básica general y de formación laboral con calidad y pertinencia para todos los jóvenes y adultos con desfase de distintos niveles educativos no puntualiza las acciones para considerar para el logro de tales objetivos.