Con el paso de los años, los panameños han aprendido a presentarse ante las autoridades y reclamar sus derechos con contratos y facturas en mano.
También los golpes les han enseñado a guardar, por un tiempo prudente, los recibos de cada uno de los servicios o productos por los que pagan.
Armados con sus papeles y hasta con el producto defectuoso, muchos llegan a la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) en búsqueda de justicia.
Mueblerías, agencias de autos, comercios, inmobiliarias, constructoras y diferentes negocios han sido llevados ante los departamentos de quejas de la Acodeco, que ha recibido desde 2006 hasta junio de este año 11,602 reclamos, de los cuales se han resuelto a favor de los consumidores 9,129 por una cuantía de 98 millones de dólares.
Lo que está pasando es positivo porque no es justo pagar por un producto o servicio que no ofrezca el rendimiento ofrecido o que presente un daño.
En algunos casos hay contratos con cláusulas abusivas, sobre todo al momento de comprar una casa, estos casos deben ser tratados con todo el rigor de la ley.
Las autoridades deben seguir cumpliendo su tarea y aplicar las leyes.