El Gobierno estadounidense reiteró ayer que quiere minimizar su presencia en los fabricantes de automóviles General Motors (GM) y Chrysler, pero aclaró que no venderá la totalidad de su participación en el 2010.
Ron Bloom, responsable del Grupo Presidencial del Automóvil (GPA) que supervisa las operaciones de GM y Chrysler, dijo ayer que aunque el Gobierno quiere vender sus acciones lo antes posible, tampoco quiere desprenderse de toda su participación en los fabricantes. "No esperamos vender la totalidad de la participación", declaró Bloom.