Estados Unidos rompió ayer la inercia con la que empezó la reunión ministerial que intenta salvar la Ronda de Doha con el anuncio de que está dispuesto a hacer una modesta rebaja de sus subsidios agrícolas, una oferta que fue recibida con decepción y cautela por el resto de negociadores.
Una treintena de países se encuentran esta semana en la sede de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en una reunión considerada definitiva para conseguir en 2008 un acuerdo que permita concluir un proceso que comenzó hace siete años.
El director general de la OMC, Pascal Lamy, pidió esta mañana a las delegaciones que pusieran sus cartas sobre la mesa; los estadounidenses siguieron su consejo y anunciaron algo que, de hecho, todo el mundo esperaba.
La representante de Comercio de Estados Unidos, Susan Schwab, dijo que su país ofrecía rebajar los subsidios agrícolas a sus productores hasta los 15.000 millones de dólares anuales.
Explicó que su techo actual está en los 48.000 millones de dólares, aunque especificó que nunca lo habían alcanzado, y recordó que su última oferta había sido de 17.000 millones. "Buen intento", comentó una fuente negociadora latinoamericana al conocer el anuncio.