El déficit de Estados Unidos en su comercio de bienes y servicios bajó un 22.4% de mayo a junio y se ubicó en los 34,224 millones de dólares, la cifra mensual más baja desde octubre de 2009, informó ayer el Gobierno.
El informe del Departamento de Comercio muestra que las exportaciones alcanzaron en junio un valor mensual sin precedentes, y señalan que la balanza comercial podría añadir 1.7 puntos porcentuales al crecimiento de la mayor economía del mundo en el segundo trimestre.
En mayo, el saldo negativo del comercio exterior había sido de 44,097 millones de dólares y la mayoría de los analistas había calculado que descendería a unos 42,000 millones de dólares en junio.
En este mes, el valor de las importaciones disminuyó en 2.5% y se ubicó en 225,397 millones de dólares, dado que los estadounidenses gastaron menos en petróleo, suministros industriales y teléfonos celulares.
Entre enero y junio, el déficit del comercio exterior estadounidense ha sumado 242,126 millones de dólares, comparado con un saldo negativo de 278,249 millones de dólares en el periodo similar de 2012.
En todo el primer semestre de 2013, el valor de las importaciones en Estados Unidos ha sido casi un 1% menor que en los seis primeros meses de 2012.
Las ventas al exterior de bienes y servicios, en cambio, subieron en junio un 2.2% -el mayor incremento mensual en nueve meses- y alcanzaron el valor sin precedentes de 191,173 millones de dólares, una prueba de que la economía global empieza a recuperarse de nueve meses de debilidad.
El mes pasado crecieron notablemente las ventas estadounidenses de aviones comerciales, petróleo, productos químicos y joyas.
Otro aspecto notable del informe de junio es que completa un trimestre en el cual continuó achicándose la diferencia entre las importaciones y las exportaciones de petróleo.
El llamado “déficit petrolero” quedó en su nivel más bajo en casi cuatro años. Este cambio refleja, en gran medida, el crecimiento de la extracción de petróleo en Estados Unidos.