Plantas procesadoras de carne de Estados Unidos permiten la incorporación de cerebros y espina dorsal de ganado viejo en la oferta de carne, violando estrictas normas gubernamentales dirigidas a evitar la propagación de la enfermedad de las vacas locas, dijo ayer un sindicato de inspectores.
Casi un año después de que se detectara el primer caso de vacas locas en Estados Unidos, las plantas procesadoras de carne tienen todavía que implementar medidas requeridas por el Departamento de Agricultura para proteger a los consumidores, dijo el Sindicato Nacional de Inspectores Locales de Alimentos.