Aun cuando el llamado "efecto Irak" provocará reducciones de un 12 por ciento en la capacidad de vuelos de la línea aérea Delta Air Lines, su actividad no se verá afectada en América Latina, el Caribe y el Pacífico, reveló ayer un comunicado de esa empresa.
Subodh Karnik, vicepresidente de la gerencia de Redes e Ingresos, citado en el documento, declaró que "la acción militar en el Medio Oriente y la consiguiente preocupación por la seguridad ha originado una baja en la demanda de pasajeros dentro de la industria".
"Delta no está libre de esto -dijo-, y nosotros estamos tomando las decisiones apropiadas para reducir el impacto de esta situación mientras mantenemos nuestro programa de vuelos para ofrecerle a nuestros clientes numerosas opciones de viaje".
La nota no revela cuánto representa esa medida en dinero, pero si señala que la reducción de capacidad afectará el programa trasatlántico, e informa sobre la posposición, en forma indefinida, a partir del seis de abril próximo, del inicio del servicio temporal de los vuelos entre Boston y Roma, y los de frecuencia diaria entre Cincinnati y la capital italiana, ambos fijados para mayo venidero.
Delta continuará cubriendo las ciudades más afectadas a través de los códigos de rutas compartidos con las aerolíneas de Sky Team, no dejará de cubrir el número de destinos en EU, pero sí reducirá desde hoy, el número de vuelos que ofrece a rutas que ya cuentan con un programa frecuente de vuelos.