Un ex directivo de la firma estadounidense Bear Stearns ha aceptado pagar un millón de dólares de multa y quedar excluido del mercado de valores a cambio de que las autoridades archiven una denuncia en relación con un fraude de 75 millones de dólares.
El acuerdo ha sido alcanzado entre la Comisión de Valores en Bolsa estadounidense (SEC) y el ex directivo Richard Harrinton, quien todavía podría ser inculpado con cargos criminales por la fiscalía de Manhattan.
Al aceptar la multa y la prohibición, Harrinton no ha reconocido ni desmentido las acusaciones, informan hoy medios de prensa neoyorquinos, los cuales aseguran que el ejecutivo podría presentar dentro de dos años una solicitud para ser readmitido en el sector.
El acuerdo pone fin a una investigación que ha durado tres años sobre la quiebra de A.R.Baron, una firma de inversiones en bolsa de Nueva York que cerró en 1996 y que, según la acusación, habría defraudado 75 millones de dólares.
Harriton, de 65 años, fue hasta agosto del año pasado el responsable de una de las divisiones de la firma de inversiones Bear Stearn, pero dimitió después de la acusación.
El caso se centraba en la responsabilidad de las firmas de Wall Street cuando procesan operaciones para otras empresas pequeñas de inversión en bolsa.
Bear Stearn realiza, al igual que otras grandes firmas, operaciones de bolsa, mantiene archivos de clientes y envía confirmaciones para otras empresas que no tienen suficiente capital para hacerlo por sí mismas y está considerada como líder en este sector.
Harrinton, que estaba a cargo de la división que se ocupa de estas transacciones, habría ignorado claros indicios de fraude por parte de A.R.Baron, que era uno de sus clientes, y ayudado pese a ello a su presidente, Andrew Bressman, a mantener activa la empresa.
Bear Stearn aceptó en agosto del año pasado pagar 38,5 millones de dólares para archivar los cargos criminales y civiles de que contribuyó al fraude.