CHINA SE convirtió en 2006 en la tercera potencia comercial del mundo, sólo detrás de Estados Unidos y Alemania, con exportaciones de 762.000 millones de dólares, el 7, 3% de las mundiales, e importaciones de 660.000 millones de dólares, el 6, 1% de las globales.
Las estadísticas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) confirmaron en noviembre el papel de China en la economía mundial por el tirón del comercio exterior, que creció más que ninguno y que lo seguirá haciendo al 10% anual, para situarse en 2010 en 2.300 millones de dólares.
De ellos, 400.000 millones de dólares corresponderán al sector de servicios, según las previsiones.
Todo apunta a que el fuerte dinamismo del comercio exterior (hace diez años, en 1995, las cifras eran tres veces menores, con 249.203 millones de dólares en exportaciones y 266.098 millones en importaciones) continuará en el futuro la tendencia de 2006, con China como realidad decisiva para la economía mundial.
Ante las llamadas de países que registran grandes déficits comerciales con China, como EEUU (de 102.200 millones de dólares), el Ministerio de Comercio respondió con medidas que, según dijo, reducirán el crecimiento comercial (antes se preveía un crecimiento del 14% hasta 2010).
Se trata de poner en marcha en la economía China un cambio de estrategia ante la expansión comercial, que antes tenía como objetivo acumular reservas de divisas (ahora rondan el billón de dólares y son las mayores del mundo).
Para ello, Pekín impulsó que los exportadores dedicados a la fabricación intensiva (que suponen el 15% del total de ventas al extranjero) traten de conseguir ventajas competitivas con innovación técnica.También anunció que en los precios de los productos a exportar se tengan en cuenta los costes de protección medioambiental y subsidios. El protagonismo de China llevó a otras potencias económicas a pedir el cumplimiento de responsabilidades.
El comercio creció más que ninguno y los analistas estiman que lo seguirá haciendo al 10% anual, para situarse en 2010 en 2.300 millones de dólares.
Ahora los bancos con personalidad jurídica china podrán hacer negocios en yuanes con la unificación de normas para toda la banca, pero las oficinas de representación de la entidad extranjera y su personal no podrán hacer actividades de gestión.
El 2006 consolidó a China como una potencia mundial
La nación asiática es decisiva para el desarrollo de la economía mundial.