El 80% de los comercios en la isla de Bocas del Toro pertenecen a extranjeros, lo que viene preocupando a las autoridades.
Eligio Binns, alcalde del lugar, dijo que los restaurantes, pequeños hoteles e incluso las tiendas de artesanías son operados y pertenecen a los extranjeros.
Además, señaló que pese a que se habla de grandes inversiones y prosperidad por el turismo, el desempleo en el lugar sigue siendo uno de los más altos en el país.
Cifras de la Contraloría indican que a marzo de este año la tasa de desempleo total en esa provincia era de 10, 6%.
Binns denunció que la falta de planificación y ordenamiento del turismo en el área está causando efectos negativos, tanto social como ambiental.
Desde hace más de 8 años, Bocas del Toro se está convirtiendo en uno de los sitios más visitados por turistas, y se está iniciando un gran desarrollo urbanístico.
El funcionario explicó que la situación no está contribuyendo al desarrollo de la población, que está siendo desplazada de sus tierras.
"Esta crecimiento se basa en la construcción de villas, campos de golf y marinas para personas de alto poder adquisitivo" afirmó.
Agregó que se están construyendo pequeños complejos hoteleros que generan escasos empleos, pero que ocupan grandes extensiones de tierra, desplazando a los nativos.
En un recorrido por la isla, el pasado fin de semana, este medio constató el auge turístico y la gran cantidad de negocios que regentan ciudadanos extranjeros. También se observó una marcha de indígenas reclamando sus derechos a las tierras.