El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, aseguró ayer que esta institución continúa en "alerta" por la elevada inflación en la zona euro y reiteró que "es posible" que adopte una subida de los tipos de interés en julio para atajarla.
"Los riesgos para la estabilidad de precios se han intensificado en los últimos meses", subrayó Trichet en su comparecencia trimestral ante el Parlamento Europeo.
Según los cálculos de la autoridad monetaria, la inflación seguirá alta bastante tiempo, antes de moderarse gradualmente a lo largo de 2009.
En este contexto, Trichet indicó que, como ya dijo el pasado 5 de junio, tras el consejo de gobierno del Banco que decidió mantener los tipos de interés en la eurozona en el 4%, "es posible una ligera subida" de las tasas en la próxima reunión, el 3 de julio.
Negó haber anticipado una serie de "subidas encadenadas" y dejó claro que el organismo que dirige "nunca compromete" su actuación posterior.
El BCE está "determinado" a garantizar el "anclaje firme de las expectativas de inflación a largo plazo", en torno a la cifra del 2%, en cumplimiento del mandato que le encomiendan los tratados de la UE, subrayó Trichet.
"Las cifras son las cifras", agregó el presidente de la autoridad monetaria europea, que recordó que, según las últimas previsiones, la inflación en la zona euro se mantendrá este año entre el 3,2% y el 3,6% y el próximo entre el 1,8% y el 3%.