El Banco de Japón (BOJ) concluyó ayer su reunión de dos días sin nuevas medidas de flexibilización monetaria, pero con el compromiso de luchar por la estabilidad del sistema financiero, mientras sigue pendiente la evolución de la crisis en la eurozona.
La reunión del emisor nipón tuvo lugar en medio del “nerviosismo” de los mercados financieros globales, como reconoció el propio banco en un comunicado al término del encuentro, “principalmente por el problema de la deuda en Europa”.
“Se debe prestar una particular atención a los acontecimientos en estos mercados”, señaló el Banco deJapón, que, a dos días de las elecciones en Grecia, dejó entrever que está preparado para actuar en caso de que haya un empeoramiento de la situación en la zona euro.
“El Banco hará todo lo posible para asegurar la estabilidad del sistema financiero de Japón al tiempo que sigue con especial atención los sucesos en los mercados financieros globales”, afirmó el instituto nipón.
Que Japón considera la crisis europea como el mayor riesgo para su economía lo dejó claro el gobernador del BOJ, Masaaki Shirakawa, en una rueda de prensa tras el encuentro insistió en que la deuda de Europa es “el factor que requiere mayor atención”.
La reunión de la junta de política monetaria del BOJ tuvo lugar después de que varias informaciones apuntaran a que los bancos centrales preparan una acción coordinada para inyectar liquidez en los mercados en caso de turbulencias tras las elecciones griegas del domingo.
En este sentido, Shirakawa no habló de una acción concertada pero señaló que el BOJ “está siempre en contacto cercano con otros bancos centrales” para “asegurar la estabilidad” del sistema financiero global.
“Si hay un problema de liquidez, los bancos centrales tienen la capacidad de proveerla en sus propias divisas o en otras”, señaló, e insistió en que los bancos centrales están prestando “la mayor atención” a los movimientos del mercado.
En noviembre del año pasado, el emisor nipón fue uno de los que participó en la acción concertada que efectuaron los principales bancos centrales del mundo (el Banco Central Europeo, el de Canadá, de Inglaterra, la Fed y el Banco Nacional Suizo) para inyectar liquidez al sistema financiero global al calor de la crisis.
En aquella ocasión, los bancos acordaron reducir el tipo de interés de las operaciones de intercambio en dólares y establecer acuerdos bilaterales temporales de intercambio de liquidez, para ofrecerla en todas las jurisdicciones y en sus divisas hasta febrero de 2013.
EUROPA: ASUNTO PRINCIPAL DEL g20
- Está previsto que la situación en Europa sea el asunto principal de la cumbre del G20 que se celebrará lunes y martes en la República de México y, en función de la respuesta de los mercados a los resultados electorales en Grecia, no se descarta que los responsables de Finanzas de G7 se reúnan de emergencia lo más pronto posible.