El sistema estadístico agropecuario nacional es un fiasco.
Así lo confirmó recientemente el consultor internacional, Guillermo Otañez, contratado para hacer un diagnóstico sobre este tema, vital para el desarrollo de la agricultura de cualquier lugar del mundo.
Palabras más, palabras menos, el consultor indicó que en Panamá hacen falta datos primarios objetivos, confiables y oportunos.
Todo esto, agrega una nota de prensa emanada del propio Ministerio de Desarrollo Agropecuario, atrasa la labor que se desarrolla para los agricultores panameños.
Citó por ejemplo que se necesitan cifras exactas sobre superficies sembradas de arroz a nivel nacional, cuántos son los productores, lo que se produce, y así sucesivamente información de los rubros que se manejan.
Ahora veo con mayor claridad porque cuando se solicitan datos a este Ministerio, la mayoría no corresponden a la realidad y entran en frontal conflicto con la que tienen los productores, sean del rubro que sean.
La consultoría que realiza Otañez se inició a mediados del año pasado y deberá terminar este año.
Mueve a risa, pero lo que ahora vino a confirmar este consultor internacional es un secreto a voces desde hace muchos años.
Con todo y esto, las autoridades agropecuarias tienen el descaro de descalificar las cifras que brindan los gremios agrícolas, cuando lo que debieran hacer es ponerse a tono con los tiempos modernos, para no seguir perjudicando a un sector que cada vez más se hunde en la pobreza.