El precio del barril de crudo de Texas recuperó ayer gran parte del terreno perdido durante la semana y subió un 10,4%, para cerrar a 37,51 dólares, a pesar incluso de que la OPEP revisara a la baja sus previsiones de demanda.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas para entrega en marzo añadieron $3,53, aunque terminan un 6,6% por debajo del precio que tenían hace una semana.