El precio del barril del crudo de Texas bajó ayer un 3,54% y terminó la semana a 46,28 dólares, en un ambiente de inquietud por el futuro de la industria del motor en EE.UU. y a la espera de comprobar si la OPEP reduce su oferta.
Al concluir la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en enero restaban 1,7 dólares, pero concluían la semana un 13,4% más caros que en la anterior.
El barril de ese tipo de petróleo se encareció en tres de las cuatro sesiones anteriores y se pagó el jueves un 10,2% más caro que el día anterior.
El precio del crudo moderó ayer su descenso pasada la media sesión y en paralelo a la recuperación que registraba también el mercado bursátil, después de que los inversores mostraran mayor confianza en que el Gobierno de EE.UU. no permitirá el hundimiento de los mayores fabricantes de automóviles en este país.