Por primera vez en lo que va de año, los precios del petróleo superaron esta semana los 62 dólares
barril, impulsados por los indicios de una fuerte demanda de gasolina en EE.UU., la decreciente oferta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y la preocupación en torno al conflicto sobre el polémico programa nuclear de Irán.
Los factores alcistas contrarrestaron esta semana la presión a la baja causada por la ola de desplome de las bolsas internacionales, tras la caída de los parqués chinos, que despierta el temor a una recesión y, por ende, a un descenso de la demanda energética.
La caída de las reservas almacenadas de gasolina en EE.UU. fue uno de los principales elementos que motivó las alzas en los mercados de futuros de Londres y Nueva York, ya que con el fin de la temporada fría en el norte del planeta, ese producto sustituye al combustible para calefacción como factor clave.
El barril de Brent para entrega en abril, referencia en Europa, concluyó la semana a 62, 08 dólares en el Intercontinental Exchange Futures (ICE) de Londres.
El barril de 159 litros usado por la OPEP como referencia y calculado en base a una mezcla de once calidades de crudo se encareció más de un 6% en una semana, al pasar su valor de los 54, 99 a los 58, 34 dólares de jueves a jueves.
Con este encarecimiento se consolidó la recuperación de los precios desde el fuerte abaratamiento de enero pasado.
El crudo encadena una semana de ascenso
La OPEP tiene previsto reunirse el 15 de marzo en Viena para evaluar la situación.