Crecimiento económico de China
- Los analistas esperan un retroceso que dejaría el crecimiento del país en el 7.4% interanual, el nivel más bajo desde el primer trimestre del 2009, inmediatamente después del estallido de la crisis global.
- El Gobierno chino se ha fijado el objetivo de crecimiento del país en el 7.5% para 2012. Una cifra que, en la actualidad, se sitúa en el 7.6%.
El índice de precios al consumo (IPC) en China subió el 1.9% interanual durante septiembre, un 0.1% menos que en agosto, en lo que supone un alivio para el país asiático ante la presión sobre su economía.
Según informó ayer la Oficina Nacional de Estadísticas, el incremento se debió fundamentalmente a la subida del precio de los alimentos en un 2.5% en el citado periodo, mientras en agosto registraron un aumento del 3.4%.

El índice de precios al productor, otro baremo clave para medir la inflación, cayó por su parte al 3.6% interanual en septiembre, un 0.1% más que en agosto. Es el séptimo mes consecutivo de caídas en los precios al por mayor.
Comparado con el mes anterior, el IPC en septiembre subió un 0.3%, indicó la Oficina Nacional de Estadísticas.
El dato de los precios acerca el objetivo fijado por el Gobierno chino de mantener la inflación por debajo del 4%, y supone un ligero alivio para Pekín ante los signos de ralentización en su economía y en un momento delicado, a pocas semanas de la transición política que vivirá el país.
A ello también ha contribuido el aumento de las exportaciones anunciado el sábado, del 9.9%, el mayor en lo que va de año.
Ambos datos indican que las medidas de estímulo impulsadas en los últimos meses por Pekín están surgiendo “efecto”, según apuntaron expertos en economía de la Universidad de Tsinghua de Pekín, que indicaron a Efe que los datos dados a conocer “alivian la tensión que pesa sobre la economía china”.
Los analistas del país indican que el precio de los productos continuará descendiendo y que puede dar un mayor margen para que la República Popular impulse mayores medidas de estímulo como las emprendidas en los últimos meses.
Desde junio, el Banco Central de China recortó en dos ocasiones los tipos de interés y redujo el coeficiente de caja de los bancos, lo que se sumó, posteriormente, a la inversión en infraestructuras anunciada por las autoridades por valor de hasta 800,000 millones de yuanes (127,000 millones de dólares).
Las medidas respondieron a la complicada situación económica de EE.UU. y la UE.