El Banco de España no descarta que el déficit público supere el objetivo marcado para este año del 6.3% del PIB, algo que de producirse podría obligar a adoptar medidas adicionales de austeridad.
En su último boletín económico, el organismo señala que las medidas de consolidación extraordinaria que se adoptaron en julio aún no se han reflejado en las cuentas del Estado.
El impacto de estas medidas se notará en el último trimestre tanto por el lado de los ingresos, ya que la subida del IVA entró en vigor en septiembre, como por la parte de los gastos, puesto que la eliminación de la paga extra de los empleados públicos tendrá efecto en diciembre.
El Banco de España observa riesgos de desviación del déficit de las administraciones públicas.