El principal desafío de los jóvenes, en el rango de edad de 15 a 24 años, es poder cumplir con las demandas empresariales o públicas y permanecer en el mercado laboral panameño.
Esto se sustenta en la comparación de las cifras de los últimos años, cuando el grupo de edad en estudio enfrenta altas tasas de desocupación.

Este fenómeno se mantiene como el principal reto por resolver, ya que entidades como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ubica la tasa de desempleo en las edades en mención en 12.4%.
Las cifras del censo nacional elaborado en el año 2010, por la Contraloría General de la República, refleja que la tasa de desocupación en jóvenes es la más alta, en comparación con otros grupos de edad.

Incluso, en relación con la población en general, que tiene una tasa de desempleo de 5.6% .
Las estadísticas indican que la cantidad de personas desocupadas en el rango mencionado es de 37,344 personas, esta se subdivide en 16.2% y 12.8%, para los grupos comprendidos de 15 a 19, y 20 a 24 años de dad, respectivamente.
Según el economista Gersan Joseph, el problema se debe a la falta de calidad en la educación, acreditado a la falta de visión en los gobiernos que contemplan planes que deberían ser a largo plazo y que resulten socialmente rentable.
La falta de capacidades educativas conlleva que los egresados encuentren trabajo, pero con poca remuneración.
Expresó que el 80% de los salarios de los jóvenes está por debajo de los $600, lo que resulta en una degradación de la calidad de vida en este grupo de edad.
Mientras, el analista del Centro de Investigación de la Facultad de Humanidades, de la Universidad de Panamá, Antonio Méndez, reconoce que la juventud ha enfrentando por años una tasa elevada de desocupación, principalmente por la falta de capacitación.
Por ejemplo, cuatro de cada diez estudiantes no terminan sus estudios secundarios.
Con este planteamiento coincidió el analista Omar Zambrano, del Centro Nacional de Competitividad, quien dijo que hace falta fomentar que los jóvenes terminen el colegio secundario para ayudar a que estos logren una entrada fácil y rápida al mercado laboral.
Debería evaluarse la posibilidad de hacer obligatoria la finalización del colegio secundario. El Gobierno debería subsidiar a las familias pobres para que inviertan en el capital humano de sus hijos, expresó.
Esto aumentaría el capital humano de la fuerza laboral y la productividad de los trabajadores y reducirá las desigualdades de oportunidades entre los jóvenes panameños.
Adicionalmente, minimizará el desempleo juvenil, pues los mismos solo ingresarán al mercado laboral a los 18 años.
Como propuesta, el Gobierno ha realizado el relanzamiento del programa Mi Primer Empleo.
La iniciativa tiene como prioridad capacitar a egresados universitarios, logrando que tengan mayores capacidades y actitudes para poder obtener una oportunidad laboral.
Los especialistas señalan que el programa gubernamental es positivo, pero debe ser consultado con los empresarios para que los cursos y seminarios guarden la mayor relación con la demanda del mercado.
Se necesita que los jóvenes dominen el inglés, que apliquen técnicas de servicio y atención al cliente, manifestó Zambrano.
Agregó que como sustitución de la mano de obra panameña, los empresarios están optando por mano de obra extranjera, como lo establece la ley.
Para el caso de las empresas multinacionales establecidas en Howard y las que buscan nuevas oportunidades de inversión, la primera dificultad es el personal calificado y un segundo idioma, principalmente inglés, por lo que contratan a personal extranjero preparado acogiéndose a la ley laboral.
Por su parte, la economista Enith de Prado aduce que existe una tendencia de los jubilados a seguir en el mercado laboral, mientras que por otro lado, los jóvenes están preparándose académicamente para acceder en un futuro a mejores puestos de trabajo.
Hay una necesidad imperante de realizar cursos que sean especializados y que tengan corta duración, sostuvo.
Gustavo Quintero, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad Latina, señaló que no ve como peligro que la mano de obra extranjera desplace a los nacionales.
Agregó que Panamá está avanzando en materia de educación, al ver que este tema se está tratando desde la perspectiva de la colectividad, o sea, todos los componentes de la sociedad. Este tema fue incluido en las mesas de trabajo que se efectuarán en el Foro de Competitividad.
Indicó que el Estado ha sido receptivo al incluir la empresa privada a las iniciativas laborales, ayudando a la problemática actual de desempleo en la juventud.
Rangos salariales.
La mayoría de la población de 15 a 24 se ubica, según la ocupación, en los trabajos no calificados de los servicios de la minería, construcción, industria manufacturera, transporte y otras ocupaciones elementales y se encuentran empleadas unas 61,263 personas.
Por su parte, si se analiza desde la perspectiva de la actividad económica, la población de 15 a 24 años de edad está en el grupo del comercio al por mayor y al por menor, reparación de vehículos de motor y motocicletas con una cantidad de 51,743 individuos.
El salario devengado por estas personas refleja que la amplitud está entre los 250 dólares y los 399 dólares, lo que toca a unas 50,158 personas.
Añadido a esto, las tasas de actividad económica de la población urbana, de 15 a 19, está en 21.1%; la de 20 a 24 años, en 68.3%. Las tasas de desempleo general está en los 5.6% para marzo de 2011, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).
Educación y desempleo en la población.
En el campo de la educación se aprecia que existe un esfuerzo por parte del Estado para adecuar el sistema educativo a las realidades actuales, sin embargo, en las estadísticas educativas se refleja otra realidad, que indica que no están saliendo bien preparadas del sistema educativo para luego insertarse en el mundo laboral, lo que conlleva la poca calidad del empleo y las bajas remuneraciones de este grupo de edad.
Es de resaltar que aun con los esfuerzos realizados por el Estado, las tasas de deserción escolar a nivel de premedia anda por 12.1%, mostrando claramente que los varones de 15 a 17 años de edad desertan del sistema educativo con una tasa de 13.7% contra 10.6% de las féminas.
Solamente como una muestra de la realidad panameña, los datos proporcionados, según cifra del censo de 2010, indican que hay 29,922 hombres que ganan entre 250 y 399 balboas mensuales; en cambio, las mujeres son 13,481; entre 400 – 599 hay 38,248 varones, mientras que las mujeres están en 19,249; todas estos resultados del grupo de edad de 15 a 24 años de edad.
La tasa de ocupación para la población de 25 y más, está en los 65.5%, mientras los jóvenes de 15 a 24 años está en 42.2%.