Sencillamente es difícil, pero esa es la realidad que enfrenta el mundo ante el acelerado crecimiento de China.
Para los analistas internacionales la situación es preocupante , porque incluso Estados Unidos está a la merced de China, por ser uno de sus principales acreedores.
En el 2005 el déficit de cambio, que encierra la balanza entre las importaciones e importaciones fue de $726 billones. Es decir, que EE.UU. importó más de lo que exportó y en gran mayoría las importaciones eran chinas.
Ante esta preocupación por el resto de los países, el ministro de Asuntos Exteriores de China, Li Zhaoxing afirmó que la política de su país persigue el crecimiento económico pacífico, sin ser una amenaza, sino que busca impulsar el desarrollo de otras naciones. ¿Pero que hacer frente a una economía que crecerá un 8.5% en los próximos años?
Para James Lau, director del Jameson International, empresa internacional de servicios financieros, la única opción que tienen países como Panamá es innovar en su producción y mejorar la calidad de los servicios.
De acuerdo con Lau, es imposible entrar en competencia con China, porque sencillamente seríamos barridos. Para enfrentar este reto, propone desarrollar una estrategia basada en la integridad personal (valores éticos), y que ésta sea aplicada también en las empresas para mejorar la producción y los servicio.
Para no sucumbir ante la competencia extranjera, no hay otra opción que mejorar la calidad de los productos, aunque en un principio la inversión sea alta, indicó Lau.
De no invertir para mejorar la calidad, vendrá una empresa y fabricará el mismo artículo a un menor precio como le ocurrió a la industria manufacturera norteamericana.
"Hay que innovar y especializarse " y aprovechar las herramientas, para lograrlo como el internet pues ha cambiado la forma de hacer negocios al proporcionar nuevos mecanismos de producción", agregó.
Para el director del Jameson International, empresa fundada en 1989, Panamá debe aumentar su oferta en servicios para aprovechar al máximo su posición geográfica.
Puso como ejemplo el Canal de Panamá y señaló que la industria marítima demanda otros servicios colaterales mientras transitan por la vía.
Además, resaltó el hecho de que en Panamá convergen cinco cables de fibra óptica y para él, solo hace falta capacitar al personal humano para que las multinacionales se instalen en el país. "Si al servicio tradicional le agregamos valores agregados, el cliente regresará".
Sin embargo, hizo un llamado de atención, porque un crecimiento no puede darse si el cambio de mentalidad no empieza desde las esferas más altas de los gobiernos y las empresas.
"Hay que basar la educación en valores éticos, para impedir que la corrupción altere la toma de decisiones".
Un punto importante y aunque parezca contradictorio, indica James Lau, es que para sobrevivir a los retos de la economía actual hay que tener integridad en las cuentas. Es decir, estar al día con el pago de las deudas, porque en un momento de real crisis económica los acreedores, tomando en cuenta la lealtad de su cliente, no dudarán en ofrecerle condiciones de pago más flexibles.
Para James Laul además de mejorar la calidad de los productos y los servicios, es importante contar con una paz espiritual, porque un gerente de una empresa que esté agobiado con las preocupaciones no tendrá la claridad para tomar buenas decisiones que impulsen el crecimiento de las empresas.
Jameson International ha vendido servicios financieros por 50 millones de dólares.