Economía

El dilema de aguantar o renunciar

No es conveniente dejar un trabajo pegando un portazo que puede empeorar la situación.


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  • El encargado de recursos humanos de una empresa debe evaluar la causa real del conflicto. A veces el jefe es el problema, pero hay situaciones en que es el colaborador a quien le cuesta cumplir con sus responsabilidades.

Hay que reflexionar

Dr. Guillermo S. Edelberg

Profesor Emérito, Incae Business School

E l tema de la insatisfacción en el trabajo no es nuevo y la lista de las causas que conducen a esa situación, como sueldos bajos, inseguridad en el trabajo y gerencia tóxica, es larga. Las causas que predominan dependen con frecuencia de hechos y épocas particulares.

La decisión de renunciar en caso de estar insatisfecho con determinado trabajo o, en otras palabras, si ha llegado el momento de renunciar ha sido tal vez menos visible en la literatura especializada; pero tampoco es un tema desconocido.

Por lo general, se medita mucho antes de renunciar. Se llega a este extremo si, por ejemplo, se tiene la seguridad de contar con reservas monetarias que permiten subsistir hasta encontrar otro trabajo, se cuenta con la certeza de un nuevo trabajo; y el cambio no perjudica la situación familiar. Un artículo en “The Wall Street Journal” (Kwoh, Leslie. Taking early exits off Wall Street, 26 de octubre, 2012) es ilustrativo al respecto. Los ejecutivos de nivel medio de grandes empresas financieras entrevistados mencionaron diversos motivos que justificaban su alejamiento de sus respectivas empresas. A veces estos motivos coincidían; otras veces, no. Uno de ellos señaló que había llegado a un punto en el que no aguantaba más: “mucho trabajo nocturno para atender a visitas empresariales y muchos viajes con su esposa cancelados. Si bien cobraba un buen salario, este no cubría las expectativas que tenía antes de la crisis financiera y no le compensaba los sacrificios que se veía obligado a hacer. Luego de la crisis contaba con menos dinero y con menos prestigio y la ecuación había cambiado. No lo esperaba ningún trabajo nuevo y pensaba dedicarse a viajar durante cierto tiempo antes de volver a trabajar”.

Otros ejecutivos señalaron que se retiraban a causa de horas de trabajo “brutales”, falta de ejercicio, aumento de peso y vida social inexistente.

A. Gallo escribió un artículo que ayuda a poner un poco de orden en la decisión acerca de si ha llegado el momento de renunciar (Is it time to quit your job? Harvard Business Review Blog Network / Best Practices, 30 de enero, 2013), porque a veces se confunde una insatisfacción pasajera o habitual con una en la que realmente el trabajo y quien lo realiza son incompatibles.

¿Cómo es posible asegurarse de que se está listo para alejarse de una organización? Señaló que se debe empezar por interpretar señales tales como, se piensa en renunciar; pero nunca se toma la decisión; no se aspira a ocupar el puesto del jefe; y se busca mejorar el desempeño; pero no se alcanza este resultado.

También se debe buscar más información con el objeto de evaluar si lo que se percibe coincide con la realidad, tal vez mediante una conversación franca con el jefe o, si esto no es aconsejable, a través del análisis de varias evaluaciones del desempeño recientes. Otros aspectos consisten en analizar los riesgos que conlleva renunciar (un currículum con muchas renuncias puede identificar a una persona inestable) y en tener una idea de lo que se desea hacer después de renunciar para, en la medida de lo posible, no volver a estar disconforme con el nuevo trabajo. Se debe recordar que, por más que a uno le guste o lo piense, no es conveniente dejar un trabajo pegando un portazo que puede empeorar la situación.

Lo más recomendable es conversar con el jefe y acordar un proceso de salida.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América