Economía

El dilema del Banco Hipotecario, ¿Cerrar o cobrar?


El Banco Hipotecario Nacional (BHN) salió del "olvido", luego que el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió cerrarlo definitivamente por considerarlo "una institución deficitaria", que tiene una morosidad que supera los 33 millones de dólares, cifra que fue confirmada por el propio gerente general del BHN, Waldo Arrocha. De una cartera total de 202 millones de dólares y 80 mil clientes, el 16% está moroso.
A pesar de esto, el gerente general del BHN asegura que no se justifica el cierre de la institución, ya que es totalmente autosuficiente y hasta rentable. "Es completamente falso que el banco se maneje deficitariamente", puntualizó.
Sin embargo, el presidente de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa, Francisco Alemán ofreció un crédito extraordinario de 6 millones de dólares al BHN, para la modernización de su sistema informático.
Lo anterior trae dudas acerca un muy publicitado cierre "inminente" del BHN, luego que el viceministro de Economía, Ricardo Quijano anunciara públicamente que si el acuerdo con el FMI se firma tal como está, la institución se eliminaría a finales del 2001.
Arrocha informó que el BHN tiene un flujo de caja de 33 millones de dólares, que le sirve para pagar sus propias planillas, hacer transferencias de capital al gobierno central, financiar programas de inversión con el Ministerio de Vivienda (MIVI) y aportar dinero al Fondo de Inversión Social (FIS) para programas de mesura, entre otras transacciones.
Agregó que tienen terrenos y activos por "sumas inimaginables", pero no cuantificó el valor de dichas tierras, muchas de las cuales están próximas a revertir al BHN.
A juicio de Arrocha, el FMI no ha hecho un estudio completo sobre la real situación del banco antes de sugerir su cierre definitivo. Sin embargo, aclara que este organismo "no ha exigido al gobierno que se elimine, y lo que actualmente se tiene con el FMI es un convenio de intención "en stand by" (en espera), que le da al gobierno la potestad de seguir conversando antes de tomar una decisión definitiva.
"EL BHN NO ES UN BANCO"
El BHN presta dinero, lo cobra, lo reinvierte. Luce como un banco, tiene nombre de banco, realiza operaciones bancarias, pero ... "no es un banco", según su gerente general, Waldo Arrocha, quien asegura que se trata de "un Instituto Financiero de Vivienda".
Este "instituto financiero" obtiene fondos a través de organismos internacionales como la Agencia Internacional de Desarrollo (AID), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), así como de instituciones autónomas como la Caja de Seguro Social (CSS).
Estos fondos usan para promover la inversión en proyectos de vivienda de interés social y se hacen los repagos correspondientes, a través de convenios con cada uno de estas instituciones, aclaró Arrocha.
Suena bien, verdad. Tener una institución financiera local, que apoye la inversión social hacia los más necesitados. Pero algo pasó en el camino, porque ahora casi todo el mundo le debe al Banco Hipotecario, y lo peor es que gran cantidad de esta deuda es incobrable.
La historia del BHN parecería familiar para muchos panameños: politización de los préstamos, solicitudes incompletas, análisis de crédito equivocados, subsidios que no le corresponden, perdones de deudas y sobre todo morosidad, morosidad y más morosidad.
La ley 12, conocida como "Ley Balbina" permitió que se condonaran aproximadamente 34 millones de dólares en intereses a un grupo de clientes morosos, a quienes sí se les mantuvo el capital como deuda.
"Resultó que ahora tenemos casi el mismo nivel de morosidad (33 millones), ya que estos mismos clientes no han pagado", explicó Arrocha.
Otro de los problemas es que el banco tiene que subsidiar alrededor de 36 edificios multifamiliares, que representan aproximadamente mil familias de escasos recursos que no pagan el agua ni la tasa de aseo.
¿Quién lo paga? El Banco Hipotecario Nacional asume los gastos de dichos servicios básicos, que representan más de dos millones de dólares anuales, cuando esto debería estar a cargo de los municipios o juntas comunales, expresó Arrocha.
Por otro lado, entre un 60% a 70% de la morosidad total (entre 20 y 23 millones de dólares) es incobrable, ya que tiene muchos años de existir y "no ha habido manera posible de convencer a esta gente que pague".
Como el BHN es una institución de carácter social, no puede hacer lanzamientos y remates de viviendas que estén morosas, a menos que se compruebe que sus deudores realmente no están en una situación económica precaria.
Sin embargo, aclara Arrocha, "muchos de los morosos sí están en posibilidad de pagar, pero esto es un problema de cultura".
¿QUE HACER?
Arrocha asegura que todavía se puede salvar al Banco Hipotecario Nacional, que en realidad es el brazo financiero del Ministerio de Vivienda.
Lo primero que hay que hacer es borrar la morosidad incobrable y evitar que se subsidie el agua y la tasa de aseo a tantos edificios multifamiliares, indicó.
Lo segundo sería conseguir dineros frescos para inversión de viviendas, que serían construidas a través de promotores y constructoras privadas, lo que significa que no sólo se financiarían las hipotecas, sino los proyectos de vivienda.
También se podrían vender algunos activos y terrenos que actualmente no se están utilizando, con lo cual se elevaría la institución a un nivel de segundo piso, plantea Arrocha.
Es urgente reestructurar el sistema informático y contable, cuya estructura es totalmente obsoleta y manual, impidiendo que las operaciones se manejen de forma eficiente y rentable.
Por otro lado, Milton Ayón, presidente de la Asociación Bancaria Nacional opina que las funciones del BHN son muy limitadas y duda que existan grupos privados que tengan interés en comprar y manejarlo.
El banquero estima que el tipo de cartera que el gobierno le ha dado se basa en proyectos del MIVI que ya están morosos, porque este banco "subvenciona a grupos socialmente necesitados".
"Creo que ya no hay mucho más que hacer, porque tengo entendido que el gobierno ya decidió que se va a cerrar".
A pesar de las diversas opiniones que circulan en el ambiente, el verdadero dilema del Banco Hipotecario se puede resumir en tres palabras: cobrar o cerrar.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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