El dólar rompió la barrera de los 108 yenes ayer en los mercados asiáticos, su nivel más bajo en tres años frente a la divisa japonesa, que se beneficia de las señales cada vez más claras de una recuperación de la economía nipona, señalaron los corredores.
Los expertos señalan además que las preocupaciones respecto a la agravación del déficit de cuentas corrientes y del déficit presupuestario en Estados Unidos continuaron a intensificar la caída del billete verde.
El dólar se cambiaba a 107,93 yenes en las últimas horas de la sesión de ayer en Asia, luego de que el ministerio de Economía, Comercio e Industria nipón (METI) anunciara una fuerte alza de la producción industrial en setiembre (+3.0%) respecto al mes de agosto, cuando retrocedió un 0.7%.
El líder japonés de la electrónica Fujitsu redujo en el primer semestre fiscal, hasta septiembre, sus pérdidas netas consolidadas a 58,560 millones de yenes (unos 532 millones de dólares), informó la empresa.
Según portavoces de la compañía, las cifras contrastan con las pérdidas de 147,440 millones (1,340 millones de dólares) de un año antes, cuando sufrió los efectos derivados de las medidas de reestructuración.
Fujitsu tuvo un plusvalía de 34,400 millones de yenes (312 millones de dólares) por la venta de su participación en Fanuc, fabricante de robots industriales.
El fabricante automovilístico japonés Honda anunció ayer que los beneficios netos de su grupo para el periodo abril-septiembre aumentaron un 22.8% con respecto al año anterior y totalizaron 239,180 millones de yenes (2,194 millones de dólares).
Honda añadió que sus ventas consolidadas crecieron un 4.5% hasta contabilizar 4.02 billones de yenes (36,930 millones de dólares) a pesar del efecto negativo de las variaciones de los tipos de cambio entre el yen y el dólar.
Si el nivel de la moneda japonesa se hubiese mantenido similar al del año pasado, el aumento de las ventas habría sido del 6.9%, dijo la empresa.
Sin embargo, los beneficios antes de impuestos durante dicho periodo cayeron un 6.8% y fueron de 331,880 millones de yenes (3,045 millones de dólares) debido al impacto negativo de la apreciación del yen, a una disminución de las ventas en Japón y a mayores gastos que limitaron el efecto positivo de la reducción de costes.
Por categorías, las ventas de motocicletas crecieron un 9.1% hasta las 4,219,000 unidades vendidas, pero en términos de valor cayeron un 4,6 por ciento hasta contabilizar 475,000 millones de yenes (4,357.8 millones de dólares).
Por su parte, las ventas de automóviles se incrementaron un 2.6% hasta un total de 1,443.000 unidades vendidas gracias al éxito de sus modelos Element y Accord en Norteamérica, con una facturación total de 3.26 billones de yenes (29,974 millones de dólares) tras aumentar un 5.7% con respecto al año anterior.
A los trabajadores se les otorgó un descuento del 6% hasta un 100% de lo que era la liquidación para la compra de las acciones.