El Informe Global de Emprendedurismo (GEM, por sus siglas en inglés), mide el avance de esta actividad en diversos paises, e igualmente identifica los factores o condiciones que fomentan la misma. El informe del 2009 por ejemplo, abarcaba 54 países en cada uno de los cuales se levantó información relevante, a través de una encuesta aplicada a una muestra representativa de personas y empresarios.
Emprendedurismo de paso se puede definir como la habilidad de un individuo para convertir una idea en un proyecto concreto, ya sea una empresa con fines de lucro, o de una organización social que genere algún tipo de innovación o empleo.
El GEM por su parte, reconoce que existen condiciones que influyen sobre el Emprendedurismo, a saber: las actitudes, la actividad y las aspiraciones. La mezcla dinámica de estos factores produce un nuevo enfoque empresarial y económico con valor social.
En el caso de Panamá, donde el Emprendedurismo aun está en fase incipiente, el énfasis de potenciar los programas de apoyo debe basarse en el hecho de que nuestra economía sea impulsada por la eficiencia, a través de tecnología e innovación.
Por ejemplo, la actividad emprendedora temprana (TEA, por sus siglas en inglés), constituye una agregación de los emprendedores nacientes (aquellos que para el momento de la encuesta habían tomado acciones en los últimos 12 meses para poner en marcha un negocio), y los emprendedores nuevos (que al momento de la encuesta tenían negocios de menos de 3.5 años).
En nuestro país el nivel de actividad emprendedora temprana es de apenas 9.6% de la población, lo cual refleja un bajo nivel respecto de otros países latinoamericanos como Colombia (22.4%), Perú (20.9%) y República Dominicana (17.5%).
En la perspectiva de otras economías latinoamericanas, que han sido clasificadas como economías impulsadas por la eficiencia, Panamá presenta el TEA más bajo, llegando éste a ser incluso menos de la mitad del de Colombia y Perú.
Igualmente, de los panameños que se ubican bajo esta categoría, un 67% corresponde a la actividad emprendedora naciente, es decir, negocios que aún están en sus primeros pasos. Por otra parte, en cuanto a la motivación, un 24% de los emprendedores puso su negocio por necesidad, un 11% por necesidad y oportunidad, mientras que un 65% por oportunidad. De paso, el emprendedor temprano de Panamá, incluye más hombres (57%) que mujeres (43%).
Sobre el tipo de negocio, en Panamá los emprendedores tempranos se dedican en su mayoría al sector servicios (66%), siendo el rubro más grande el de suministro de alimentos (68%), seguido del comercio (24%), luego manufactura (4%) y la actividad primaria (4%).
Finalmente, el Emprendedurismo y la Competitividad están estrechamente vinculados. Los emprendedores a través de la tecnología y la innovación tienen más capacidad de mejorar la producción de bienes y servicios, ya que reducen costos, mejoran la calidad, son más eficientes, y ofrecen por ende precios más competitivos.
En línea con esto, la adopción de nuevas tecnologías y el aprovechamiento de oportunidades y nichos de mercados nacionales e internacionales, resulta indispensable para generar riquezas. La capacidad emprendedora está latente en el país y depende del ambiente conformado por las instituciones, las políticas públicas, la disponibilidad de infraestructura, la educación, la salud, la tecnología, el financiamiento y la mano de obra calificada.
Siendo el Emprendedurismo un elemento clave para el crecimiento económico, el mismo va de la mano con todos aquellos elementos que fomenten la competitividad nacional. Este a su vez permite obtener un crecimiento económico prolongado y sostenible en el largo plazo, que junto con otras políticas contribuirá al desarrollo nacional generando empleos, aumento de riqueza, bienestar y oportunidades para toda la población.