El euro ha adquirido una importancia creciente desde su introducción en 1999, y varios altos responsables económicos, reunidos ayer en Oviedo (noroeste de España) prevén que esa moneda será cada vez más relevante.
A nivel mundial, el euro es actualmente "la segunda moneda de reserva", insistió el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Wim Duisenberg, durante un seminario sobre el "papel internacional del euro" organizado por la presidencia española de la Unión Europea (UE), con motivo de una reunión informal de ministros europeos de Economía y Finanzas.
El euro representa alrededor de un 13% de las reservas mundiales de divisas, indicó Duisenberg, que precisó que esa moneda todavía está lejos del dólar, que constituye los dos tercios, pero se encuentra muy por delante del yen (5%).
El presidente del BCE informó que se registra un aumento gradual de las reservas en euros en países terceros.
Sin embargo, el BCE se mantiene "neutro" respecto a esa cuestión, subrayó. "Ni animamos ni desanimamos la utilización del euro como moneda de reserva internacional", afirmó.
Para Xiao Gang, vicegobernador del banco central de China, "el euro ha permitido promover los intercambios con Europa" y "constituye una oportunidad para reducir riesgos".
Los intercambios de China con la zona euro aumentaron un 13% en 2001, para alcanzar el equivalente a 98 millardos de dólares, indicó.
Según Jaime Caruana, gobernador del Banco de España, el fortalecimiento del papel internacional del euro será consecuencia del desarrollo de políticas "de flexibilidad, de estabilidad económica" y de integración de mercados.
"Eso es lo que reforzará el papel internacional del euro", estimó.