El euro se muestra incapaz de consolidar de forma duradera su posición por encima de la paridad con el dólar ya que, por segunda vez en lo que va de año, la divisa europea experimentó un fuerte descenso después de haber superado al dólar con relativa facilidad.
La evolución del euro desde el 28 de octubre sorprendió a los mercados: la moneda única registró una progresión del 3.6% en dos semanas y fijó su valor durante quince días por encima de la paridad con el dólar.
Sin embargo, la divisa europea se replegó hacia la paridad el pasado fin de semana, aquejada de las inquietudes que suscitaba el estado de la economía alemana.
"Este retroceso del euro se explica principalmente por la reacción de los inversores a las mejores (de lo esperado) indicadores estadounidenses, lo que hace presagiar que el crecimiento del producto interior bruto de Estados Unidos será superior a lo previsto", estimó Steve Pearson, economista del banco HBOS.
"La actitud (de los inversores) más positiva hacia la economía estadounidense sostuvo el mercado de acciones así como el de obligaciones y la compra de dólares", añadió Pearson.
Para Audrey Childe Freeman, economista de la Banca Canadiense Imperial de Comercio (CIBC), "cada vez que el euro pasó por encima de la paridad respecto al dólar, fue siempre por defecto, es decir, en un ambiente donde más bien se vendían dólares que se compraban euros", estima la economista.
Freeman recordó que el euro había superado la paridad el pasado 6 de noviembre poco después que se anunciara inesperadamente un descenso de 50 puntos de la tasa directora de la Reserva Federal Estadounidense.
"Ultimamente los inversores se dieron cuenta que habían vendido sus dólares y prestado su atención al euro, pensando exclusivamente en los problemas estadounidenses, pero ignorando los fenómenos europeos, y ello supuso un error", subrayó esta economista.