Como el "fantasma de la escasez eléctrica", ha calificado la Defensoría del Pueblo el posible desabastecimiento de energía durante 2007 y 2008.
Para Mónica Guillén, delegada de la defensora para los Servicios Públicos Privatizados, esto se ha convertido en una "amenaza para los consumidores", quienes supuestamente tendrán que pagar más por el consumo de energía a partir de enero próximo.
Manifestó que no hay justificación para este aumento, ya que los costos de la electricidad han bajado, al igual que los precios del crudo.
"Si no ocurre nada extraordinario que altere el mercado eléctrico, no debe existir tal desabastecimiento energético en el 2007", reiteró.
Guillén dijo que de haber posibles apagones "sólo resultarán beneficiados los actuales agentes del mercado eléctrico y las empresas distribuidoras", que pretenden una nueva alza en las tarifas.
Sin embargo, expertos señalan que el déficit en la generación de la energía es una realidad, por lo se recomienda adoptar medidas de ahorro en el consumo, como apagar todas las luces que no se utilicen.
Se conoció que para el próximo año faltarán entre 30 a 50 megawatts, lo que representa unas cinco veces lo que consume la ciudad de Las Tablas, en la provincia de Los Santos.
Fuentes de las empresas generadoras explicaron que las causas de la falta de electricidad se deberá a que no se dieron inversiones en nuevas plantas eléctricas.
Igualmente, economistas de la firma consultora INDESA pronostican una escasez de energía, apuntando que será de unos 15 megawatts (MW).
De concretarse un desabastecimiento, los panameños recibirán el nuevo año con un incremento en sus tarifas.
Ante la crítica situación, este medio consultó a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ANSEP), pero manifestaron que "se encuentran analizando si se dará o no un posible aumento".
Mientras tanto, funcionarios de Unión Fenosa se limitaron a decir que no darán declaraciones al respecto.
Pero, la representante de la Defensoría del Pueblo asegura que todo apunta a un desabastecimiento "irreal".
Este planteamiento lo sustenta alegando que se logró una disminución de las tasas de rentabilidad de las empresas de distribución eléctrica, las cuales se establecieron en 10, 71%, que es el límite inferior establecido actualmente para los afectos del cálculo del Ingreso Máximo Permitido (IMP), para el periodo del 1 de julio de 2006 al 30 de junio de 2010.
Guillén dijo que el IMP es uno de los elementos que más inciden en la obtención y efectiva regulación de lo que debe ser un desempeño eficiente.
El fantasma de la escasez eléctrica
Se calcula que para el 2007 la demanda máxima de energía utilizada por los usuarios será de 988.7 megawatts.