El Consejo Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunió ayer para decidir la aprobación oficial al programa de créditos para Grecia, el cual pondrá a su disposición los primeros créditos para permitirle seguir a flote, a menos que haya una sorpresa extraordinaria.
El Consejo, que comenzó su sesión a las 14.00 GMT, estaba compuesto por 24 directores que representan a los 186 países miembros del organismo, siendo dominado por Europa y Estados Unidos.
Washington ya ha expresado su apoyo al acuerdo crediticio y ninguno de los directores ha puesto objeciones, pese a que requerirá un desembolso de dinero récord por parte del FMI en relación con el tamaño de la economía receptora.
Por ello, la noticia no será la rúbrica del acuerdo, sino el volumen de crédito extendido a Grecia de forma inmediata, así como los detalles del programa, el cual tendrá tres años de vigencia.
La cantidad inicial será suficiente para cubrir los alrededor de 8.500 millones de euros (10.795 millones de dólares) que el país heleno tendrá que pagar a sus acreedores el 19 de mayo y que no puede conseguir en los mercados, pues los intereses que los inversores le exigen por darle préstamos están en terreno prohibitivo.
Durante los tres años, el FMI le prestará a Grecia 30.000 millones de euros y los gobiernos de la zona euro otros 80.000 millones.
Pondrán a su disposición la mayoría del dinero en la primera mitad del periodo de vigencia del programa para garantizar que Grecia no tenga que pedir prestado en los mercados durante más de un año y medio, según explicó Caroline Atkinson, la portavoz del Fondo.
Pasado ese lapso de tiempo, Atenas tendrá que captar de nuevo fondos privados.