El inicio del suministro comercial de gas natural a través del segundo hilo del gasoducto ruso-alemán Nord Stream marcó ayer la puesta en marcha a pleno rendimiento de ese conducto, que une a Rusia y la Unión Europea por el fondo del mar Báltico.
“Nord Stream tiene capacidad para satisfacer las crecientes necesidades de recursos energéticos que tiene Europa”, dijo en la inauguración del segundo hilo del gasoducto el presidente ruso, Vladímir Putin.
La construcción del segundo hilo del gasoducto, de 1,225 kilómetros de longitud, concluyó a finales de agosto, según las agencias locales.
El líder ruso garantizó que con la plena puesta en marcha del ambicioso proyecto el gas será suministrado directamente, por la vía más corta, uniendo los principales yacimientos rusos con los mercados de Europa, sin riesgos de tránsito, de manera estable”.