Resulta evidente que la crisis económica ha trastocado la forma y los patrones de consumo de la familia panameña. Un recorrido por los grandes centros comerciales un fin de semana, refleja una inusual oferta de artículos de todo tipo y servicios en un período relativamente lejano de las fiestas patrias, las fiestas de fin de año y la llegada del verano entre las más destacadas. Igualmente, se aprecia en el mercado nacional toda suerte de ofertas, ventas de patio, ventas rebajadas, sistemas de pago no tan rígidos, hasta el extremo de ofrecer el desaparecido arreglo de pago.
Todo esto, estaría reflejando una contracción en el gasto de consumo influenciado por las últimas cifras del comportamiento de la economía que ha venido desacelerando y con la última tasa de crecimiento señalada por el Ministerio de Economía y Finanzas, la cuál es menor que la del trimestre pasado (primer trimestre 2.0% y segundo trimestre 1.7%), y dicho sea de paso, estaría ratificando una fase recesiva como lo habíamos planteado en un artículo anterior. (El Panamá América, 19 de agosto)
En el aspecto económico, se señala en la teoría de las expectativas racionales que cuando las familias logran comprender la política económica y forman sus expectativas racionales de consumo en el momento actual y en el futuro, les permite optimizar su gasto y maximizar su presupuesto, en otras palabras, las expectativas les permiten tomar ciertas precauciones dada la situación económica imperante y las perspectivas de la misma.
LA CRISIS INTERNACIONAL Y EL GASTO DE CONSUMO
La crisis mundial actual como ha sido publicado por los principales medios en el ámbito mundial, nos remite a los problemas coyunturales que confrontan los países altamente industrializados como el grupo de los siete y los países emergentes de Asia conocidos como los tigres asiáticos -dependientes de las economías de EU y Japón, en vista de que su economía está basada en las exportaciones de productos tecnológicos- los cuales en las actuales circunstancias están siendo afectados por la caída de los mercados tecnológicos, el alza del petróleo, y la caída de la demanda interna.
La situación actual que vive la economía mundial ha producido efectos en las principales economías lo que ha llevado a algunos analistas como Ignacio J. Domingo de España a plantear que la economía global padece el principio de congelación: "El optimismo inicial sobre el calibre de la ralentización se ha trastocado por el duro aterrizaje en EEUU, la agonía de Japón y las secuelas en Europa. El segundo trimestre del año ha dejado sobradas evidencias de que la economía mundial presenta un cuadro clínico alarmante y de que el origen de las dolencias hay que buscarlas, por encima de convulsiones puntuales y no por ello menos graves de los mercados emergentes, en las economías industrializadasA. Así el PIB estadounidense, lejos de crecer en primavera el 0,7% de la primera estimación oficial, apenas aumentó dos décimas, lo que deja patente las serias dificultades para eludir la entrada en recesión".
Estos factores críticos a la vez de debilitar la economía provocan que el gasto de consumo se deprima a tal nivel que pudiese devenir en una contracción del gasto, lo cuál es preocupante para todo gobierno pues el gasto de consumo constituye el verdadero motor de la economía.
Ante esta situación el Presidente de los Estados Unidos George W. Bush, reconoció este lunes su preocupación por el persistente debilitamiento de la actividad económica norteamericana y sus repercusiones sobre el mercado laboral. Con una economía al borde de la recesión, Bush trató de convencer a los trabajadores norteamericanos de que conoce su situación y de que está haciendo algo para solucionarlo. Es un asunto complicado señala esta nota de prensa, ya que el debilitamiento de la confianza de los consumidores, el descenso de los mercados financieros y el tibio crecimiento de la gran potencia mundial, han provocado que en la agenda de Bush para el otoño primen los asuntos económicos.
¿COMO ES LA ESTRUCTURA DEL GASTO DE CONSUMO EN PANAMA?
La Dirección de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República presentó en el mes de agosto de 1999 los avances de la "V Encuesta de Ingresos y Gastos de Los Hogares 1997/1998 Total Urbano del País. Principales Avances". La estructura del gasto de consumo y su porcentaje en orden de importancia establecidas por la encuesta presentando los siguientes grupos de bienes y servicios:
En términos proporcionales de los gastos en los seis renglones considerados básicos: alimentos y bebidas, transporte y comunicaciones, vestido y calzado, vivienda, combustible y energía eléctrica, y educación la familia genera un 68.3%. Esto significa en términos monetarios que de cada 100 balboas de gasto de la familia panameña del total urbano entre estos seis renglones se gastan aproximadamente 68 Balboas.
ALGUNOS ELEMENTOS EN EL CAMBIO DE LAS TENDENCIAS DE CONSUMO
Según un estudio del Instituto Nacional del Consumo (INC) de España, parece haber un cierto consenso en la existencia de cuatro grandes impulsores en el cambio del consumidor y sus hábitos en el Siglo XXI. Estos factores están relacionados a los cambios en el consumidor; la incidencia de la tecnología; la competencia y las prácticas comerciales.
Entre los elementos que sustentan los cambios en las tendencias y hábitos de consumo tenemos: los cambios demográficos que obligan a las empresas a cambiar su estrategia, el aumento de la esperanza de vida y la tasa de natalidad provocan cambios en la conformación de los hogares que representan las unidades de consumo. Los sectores maduros, tradicionalmente conocidos como de primera necesidad, la ausencia de innovaciones hacen que los precios sean necesariamente bajos.
El consumidor se ha vuelto escéptico. El consumidor del futuro será, además de escéptico, y desleal con las marcas. A los establecimientos comerciales les será mucho más difícil convencerlos de las ventajas de una oferta. Respecto al producto, marca y publicidad, los productos y los servicios tendrán mucha más tecnología metida dentro. Las estrategias de precios están condicionadas por la imposibilidad de confiar en un escenario estable de futuro.
TENDENCIAS EN EL CONSUMO Y FACTORES QUE EXPANDEN EL MERCADO EN PANAMA
El desarrollo y la evolución del mercado global ha tenido efecto positivo para los países en desarrollo que tenían regímenes económicos altamente proteccionistas, políticas y procesos de apertura de algunos mercados, los cuales en conjunto con el alto desarrollo de la tecnología, están permitiendo al consumidor tener acceso a productos competitivos procedentes del mercado internacional y a nuevos productos que no se incorporaban al mercado nacional por los elevados aranceles y otras barreras no arancelarias. Esto ha significado que el patrón de consumo de las familias panameñas esté evolucionando.
A los patrones tradicionales de consumo de los hogares se agregan nuevas tendencias por diversos factores que le permiten al momento de la toma de decisiones tener nuevas perspectivas con la información disponible a través de medios de comunicación electrónicos. De igual forma la expansión se aprecia en algunos mercados maduros con la formalización del sistema de libre mercado y la promoción de mercados competitivos además de otros factores. De hecho el consumo de los hogares evoluciona de acuerdo a las nuevas tendencias.
Al identificar las nuevas tendencias en los patrones de consumo de la familia panameña se pueden mencionar que, en cierta forma, se han producido de acuerdo a los siguientes factores:
La apertura de los mercados que diversifica y amplía la opción de productos, permite la concurrencia de la producción nacional competitiva y las importaciones. La apertura del mercado abre perspectivas para nuevas formas de comercialización La apertura del mercado genera perspectivas para la producción de nuevos productos en el mercado nacional. La expansión de la oferta de establecimientos de venta al detalle. La concentración de varios establecimientos en centros comercialesLas expectativas racionales de las familias ante situaciones de recesiónLa disminución arancelaria que permite la importación de materia prima a menor costo La normativa de libre competencia Las leyes de protección al consumidor
Sin que fuera inminente la crisis externa y sus repercusiones internas, el gasto de consumo de las familias ha venido transformándose, y a la par se ha desarrollado una capacidad de adaptación a los vaivenes de la economía. El antiguo consumismo desmesurado está cediendo su paso a las nuevas tendencias donde la tecnología que se observa en todas las áreas juega un papel fundamental como por ejemplo en los alimentos, la educación, el transporte, las comunicaciones, la energía, la moda, los medicamentos, sin embargo, las preguntas que nos hacemos son: ¿Podrán las autoridades modernizar el Estado para que se adapte a las nuevas necesidades de los consumidores?, ¿Seguiremos los consumidores financiando la ineficiencia de los sectores protegidos?, ¿Tendrán los productores nacionales la suficiente capacidad para ser competitivos o para reconvertirse, o tendremos los consumidores que seguir pagando los subsidios?.
Dada la situación actual, donde la economía se encuentra sin rumbo fijo y la reforma económica esta paralizada, se crea una dificultad para las familias que funcionan sobre la base de sus expectativas. A dos años del nuevo gobierno todavía no se tiene claro cuál es el camino a recorrer, lo cierto es que las instituciones existen y la reforma económica tiene un programa. La globalización no nos esperará y al paso que vamos seremos entre los últimos en insertarnos al mercado global para hacer valer nuestras ventajas, por lo cual la era de los discursos ha terminado. Es la hora de actuar.