El Gobierno británico anunció ayer que bajará del 50% al 45% a partir de abril de 2013 la carga fiscal sobre las rentas más altas, al tiempo que beneficiará a las personas con menos ingresos al elevar el umbral en que se empezará a pagar impuestos.
El ministro de Economía, George Osborne, informó estos cambios de política fiscal al presentar ante el Parlamento el presupuesto del Estado para el ejercicio 2012-2013, en el que -dijo- se dará prioridad a la estabilidad y la competitividad.
El Partido Laborista, primero de la oposición, lo definió como un presupuesto para millonarios, en el que lo que se concede a la clase media y a los más desfavorecidos queda descompensado.