Ante la instalación de la mesa que discute un aumento del salario mínimo, el Gobierno cambió su postura sobre el crecimiento económico del país, lo que economistas califican como “oportunismo”.
Luego de que el Gobierno asegurara reiteradamente que la economía crecía a buen ritmo, ayer el ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Luis Ernesto Carles, dijo que en la negociación del aumento del salario mínimo hay que tomar en cuenta que “la economía no está creciendo al mismo nivel que antes”.
De acuerdo con el viceministro de Economía, Iván Zarak, Panamá en estos momentos sigue en pleno crecimiento y fortaleciéndose, por lo que estiman que el producto interno bruto (PIB) crecerá 6.5% este año.
Zarak destacó el crecimiento del país por encima del esperado para América Latina y el Caribe, de 2.2%.
No obstante, la nueva postura de las autoridades, en la que reconocen una desaceleración, no es bien vista por los especialistas en economía.
Para el economista Juan Jované, el ministro de Trabajo está tratando de quedar bien con la empresa privada, ya que incluso cuando el presidente Juan Carlos Varela hizo la presentación del informe sobre el primer año de gestión, aseguró que todo estaba bien, porque le convenía.
Jované afirmó que “estas declaraciones favorecen a la empresa privada, lo que deja en evidencia que este gobierno “ni siquiera es capaz de mantener una misma posición”.
El economista calificó al gobierno de “oportunista, porque cuando les conviene, dicen una cosa y cuando no, dicen otra”.
Destacó que la participación del salario en el producto interno bruto ha bajado en 7 puntos porcentuales en los últimos 10 años 2000- 2012.
Las cifras de la Contraloría corroboran lo dicho por Jované, pues en el año 2000, el total de las remuneraciones fue de 4,388 millones 300 mil dólares, representando esta suma el 38% del PIB, mientras que para el año 2012, el pago de salario representaba el 30% del PIB.
Las sumas también ponen en evidencia que mientras el PIB se ha incrementado, el pago de salarios en vez de crecer, ha decrecido.
A juicio del economista Rolando Gordón, el crecimiento del país ha dejado riquezas a las empresas, por lo que no se pueden quejar, al contrario, deben aumentar el salario en general, porque es lógico que los trabajadores también quieran tener un mayor salario.
“El crecimiento de Panamá no es menor del 5%, así que tienen que hacer partícipe de la ganancia a los trabajadores, pues el hecho de que el crecimiento no sea tan grande, no implica que no haya crecimiento, señaló Gordón.
Sin embargo, esto no es lo mismo que opina el presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Carlos Fernández, quien se opone a un aumento de salario, considerando que Panamá ha perdido competitividad como país debido a que cuenta con el salario mínimo más alto de toda Latinoamérica.
Según Fernández, tener el salario más alto de la región hace que se pierda competitividad en sectores como el agro, turismo y logística, porque invertir tanto en salarios sube los costos para las empresas.
Ricardo Sotelo, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), asegura que este país lo que necesita es desarrollar un compromiso generalizado y social con la productividad.
El empresario dijo: “No entiendo la discusión del salario mínimo, ya que en este país se pueden contar las personas que trabajan por salario mínimo, que lo único que hace es perjudicar a las personas que tienen menos capacidad y formación académica”.
Sotelo aseguró que han pedido que se les deje discutir este concepto de una manera seria con los trabajadores para ver si llegan a un consenso sin la influencia del Gobierno.
No obstante, el economista Adolfo Quintero apuesta por una reducción de los precios de la canasta básica ampliada.
“De nada sirve que se aumente el salario mínimo que tienen los trabajadores porque solo se estaría ajustando a un sector de los panameños, ya que ni los jubilados ni los pensionados ni los trabajadores que ganan más del salario mínimo se verán beneficiados”, manifestó Quintero.
Llamado de atención del FMI puede haber influido en cambio de postura
El cambio de postura del Gobierno Nacional sobre el desarrollo de la economía deja mucho que pensar, según los expertos.
Distintos actores de las actividades económicas del país habían reiterado anteriormente que las cifras de crecimiento registradas por entidades como la Contraloría General de la República y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no concordaban con la realidad.
Aunado a esto, los directores del Fondo Monetario Internacional (FMI) pidieron a las autoridades panameñas mejorar la calidad y cobertura de las estadísticas para cerrar las brechas en los datos que son relevantes para la conducción de la política macroeconómica del país.
El FMI tiene muy pendiente el tema de las estadísticas porque el colapso de Grecia se debió a que mostró datos alterados que ocasionaron el colapso debido a que las cifras no eran reales.
Asociaciones de los consumidores consideran el llamado del FMI como alarmante.