El Grupo Santander informó ayer que obtuvo un beneficio neto atribuido de unos $2,926 millones en el primer trimestre de 2010, lo que supone el 5,7% más que en el mismo periodo de 2009.
Las menores necesidades de provisiones derivadas de la desaceleración de la mora y el control de los costes, así como la gestión de los márgenes junto a la diversificación geográfica, han hecho posibles estos resultados, indicó la entidad. El Grupo Santander precisó que destinó $3,217 millones a provisiones para insolvencias, que crecieron el 10% en comparación con marzo del 2009.