No es un secreto para los panameños que el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) ,gota a gota, se ahoga en una grave crisis económica, ya que la mitad del agua que produce no puede ser cobrada o sencillamente no la pagan.
Por eso, a muchos le sorprenderá saber que la mayor morosidad está precisamente en el gobierno, el sector comercial y las áreas residenciales de mayor ingreso, como La Cresta, San Francisco, el Golf y Punta Paitilla, con sus piscinas, grandes jardines y más de dos automóviles que se lavan con agua potable.
En tanto, los que a diario tienen que cargar inmensos baldes con agua, porque sólo reciben el vital líquido por unas cuantas horas al día, o los que observan cómo las aguas negras contaminan el mar, se preguntan si el Proyecto de Autonomía del IDAAN realmente será "un legado para las futuras generaciones", como ha manifestado el vicepresidente Kayser Bazán.
El proyecto se ha convertido en prioridad en la agenda de gobierno, luego de que tras un año de protestas callejeras, desacuerdos y malos entendidos, a lo interno de la institución se implementan cambios drásticos, orientados al saneamiento de la alta morosidad, inversión a través de créditos extraordinarios, planteando, inclusive, la posibilidad de dar en concesión privada algunos servicios. La buena noticia es que no habrá aumento de la tarifa.
Si usted está moroso con el IDAAN, será mejor que cancele su deuda cuanto antes, o contrate los servicios de un abogado, pues la institución va a demandar a los usuarios que tengan alta morosidad, a través del Departamento Legal.
"La acción legal ya ha comenzado", informó el director de la entidad, Carlos Sánchez, indicando que para depurar la cartera, se buscan los contratos de cada sector y se localiza al usuario moroso. Luego se le da un plazo para realizar un arreglo de pago, antes de cortarle totalmente el suministro.
Entre los deudores se encuentra el puerto de Vacamonte, la Zona Libre, sector comercial e industrial y sorprendentemente, como ya hemos señalado, las áreas residenciales de mayor poder adquisitivo, como San Francisco, Paitilla, La Cresta, Altos del Golf, entre otras.
Si se tratara de una competencia, el Estado llevaría la delantera, pues adeuda aproximadamente 9.9 millones de dólares, concentrados principalmente en los municipios y los Ministerios de Educación, Salud y Gobierno y Justicia, pues atienden a las escuelas, hospitales y centros penitenciarios respectivamente.
Se ha reactivado un departamento especial para el manejo de la morosidad estatal, estableciendo un acercamiento con cada institución para la negociación de las formas de pago. Igualmente se ha fortalecido la tesorería interna, duplicando la gestión de cobro, informó Carlos Sánchez.
"Buscamos, al menos, recuperar la deuda vigente, pues hay cuentas tan antiguas que son incobrables", enfatizó el director.
Quienes estén al día, no tienen de qué preocuparse, porque a largo plazo no se prevé un aumento de las tarifas, a pesar del aumento del costo de la energía eléctrica, afirmó Sánchez.
Actualmente el Estado asume la responsabilidad del suministro, aún cuando se incrementen los costos de producción y distribución, como se ha dado actualmente. Las tarifas del IDAAN se han mantenido iguales en los últimos 15 años, puntualizó Sánchez.
Explicó que el subsidio representa para el Estado aproximadamente 50 mil dólares mensuales y 6 millones anuales, para evitar que estos aumentos sean trasladados al usuario.
El IDAAN es ahora una de las instituciones consentidas del Estado en la asignación de fondos. Este año recibió un presupuesto extraordinario de 56.6 millones para realizar proyectos de gran envergadura, aparte de los 7 millones que se le asignan anualmente. Significa entonces que cuenta con alrededor de 63.7 millones para cubrir gastos de operación y "obras de impacto social de gran envergadura", que serán inauguradas en los próximos 24 meses confirmó su director.
Los 56 millones son producto de una negociación que se realizó con bonos de la Caja de Seguro Social.
Si a estos 63 millones, correspondientes al presupuesto del 2000 al 2001, se suman los 7 millones anuales, que es su presupuesto normal para el 2002, tendremos que en los próximos dos años, el IDAAN debe invertir aproximadamente 70 millones en obras de agua potable y alcantarillados.
El presupuesto de los próximos 5 años podría superar los 500 millones, indicó el director.
La prioridad es la optimización de los sistemas de medición para evitar las fugas. En segundo lugar está el aumento del caudal, a través de la construcción de la denominada "Línea de Oriente", que llega hasta Villalobos. Con esto se busca atender las necesidades de comunidades como 24 de diciembre, Mañanitas, Pedregal, Tocumen y demás poblaciones concentradas por un desarrollo no planificado.
El IDAAN podría atender con iniciativas privadas ciertas inversiones que no pueda desarrollar con sus propios recursos a largo plazo, puesto que el Proyecto de Autonomía lo permite.
"Esto no significa privatización, Hablamos de concesiones privadas, cuando el Estado determine que por la importancia del proyecto y las necesidades de importantes núcleos de población, se haga necesaria esta opción", enfatizó Sánchez.
Aún no se tienen los nombres de las empresas que podrían participar en estas concesiones, pero el director adelantó que el área más susceptible a esta modalidad serían los servicios de producción de agua potable. La distribución seguirá siendo compromiso exclusivo del Estado.
En Panamá, el servicio de alcantarillados se detuvo varias décadas atrás y actualmente se vive una situación de emergencia por la gran cantidad de ríos y quebradas que vierten aguas negras sin ningún tratamiento a la bahía a través de 18 salidas, aceptó Sánchez.
En este sentido, adelantó, se incluye un proyecto millonario de saneamiento, que estará financiado por instituciones financieras internacionales.
Por lo pronto, con el presupuesto de este año, se inició la primera fase del alcantarillado sanitario de Aguadulce.
Por donde se mire, en el IDAAN hay problemas. Desde las áreas administrativas, económicas y financieras, hasta la parte operativa. Más de 500 mil personas carecen de un servicio ininterrumpido y eficiente, aceptó el director de la institución.
En primera instancia, el IDAAN, no refleja ingresos sostenibles, reflejando saldos muy bajos en sus cuentas.
A juicio del director, el área administrativa presenta una excesiva proliferación de jefaturas y mandos medios inmediatos que hacen los trámites excesivamente burocráticos y complicados, mientras los presupuestos anuales se utilizan casi exclusivamente en gastos de funcionamiento.
El IDAAN ha sufrido un deterioro evidente desde su fundación, matizado por 15 cambios de gerencia. "En 1998, fue abandonado a un proyecto de privatización en la gestión anterior en medio de un caos financiero y administrativo", comenta Sánchez.
Un informe del Ente Regulador de los Servicios Públicos señala que se pierden aproximadamente 115 millones de galones de agua diarios, que representan el consumo diario de 600 mil personas.
El 20% de los clientes del IDAAN reciben un servicio deficiente. Son 288 comunidades que no tienen agua todas las horas del día, mientras el 58% de los clientes no reciben el servicio de alcantarillado completo. Anualmente se producen dos mil desbordes de aguas negras.
Sin embargo, algunos panameños tienen conexiones clandestinas, desperdician el vital líquido regando jardines, lavando los carros, y las industrias utilizan agua potable para sus actividades.
El gobierno alega que con un sistema financiero creativo y eficiente se pueden encontrar los recursos para no privatizar una institución que presta un servicio público y vital, universalizando sus servicios. ¿Habrá que tocar la puerta a las Instituciones Financieras Internacionales?