Datos
- El exrepresentante republicano por Michigan Dave Camp, que se retiró del Congreso, después de presidir la Comisión de la Cámara que fija la política impositiva, propuso un impuesto similar que provocó un violento rechazo de los bancos el año pasado.
- La tasa bancaria es parte de un paquete de propuestas dadas a conocer el sábado, que permitirían a la Casa Blanca ampliar las reducciones de impuestos para las familias de ingresos bajos y medios.
@PanamaAmerica
El principal grupo de lobby de Wall Street dijo que el plan del presidente Barack Obama de recaudar $110,000 millones en la próxima década, a través de un nuevo impuesto a las compañías financieras, podría sofocar el crecimiento económico y hacer más improbables los préstamos bancarios.
La propuesta dada a conocer el sábado impondría una tasa de siete puntos básicos al pasivo de los bancos, las firmas de inversión y las aseguradoras más grandes del país.
La Asociación de la Industria de los Valores y los Mercados Financieros (Sifma, por sus siglas en inglés) dijo que la tasa es un intento innecesario de limitar el riesgo en Wall Street, luego de la aprobación de la Ley Dodd-Frank de 2010.
“El código impositivo no es el lugar indicado para un régimen de regulación financiera nuevo y duplicado”, expresó el presidente y máximo responsable ejecutivo de Sifma Kenneth E. Bentsen en una declaración efectuada el domingo. El “aumento de impuestos dirigido a las instituciones financieras más productivas de los Estados Unidos podría tener consecuencias no buscadas y de gran alcance que frenarán el crecimiento económico”.
La propuesta impositiva llega en momentos en que los demócratas tienen crecientes discusiones con Wall Street. Los legisladores populistas del partido, como la senadora Elizabeth Warren, tuvieron disputas en el último mes por los esfuerzos para dar marcha atrás con la Ley Dodd-Frank y usaron su influencia para rechazar la postulación del banquero de Lazard Ltd Antonio Weiss, que había presentado Obama para cubrir un puesto clave en el Departamento del Tesoro.
La iniciativa de Obama sigue a una propuesta impositiva similar del año pasado para los bancos con un activo de $50,000 millones.
El nuevo plan extendería el impuesto a las grandes administradoras de carteras y las aseguradoras, al tiempo que rebajaría la tasa que tendría que pagar cada compañía. La nueva propuesta recaudaría aproximadamente el doble de dinero que el plan del año pasado.
“La imposición de un gravamen especial para un solo sector al amplio conjunto de instituciones financieras que quedan incluidas en la propuesta del presidente con el pretexto de limitar aún más el riesgo excesivo pasa completamente por alto los cambios que ha implementado este gobierno, en los últimos seis años”, manifestó Bentsen de Sifma. Las perspectivas del proyecto de ley en el Congreso son inciertas, ya que tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado tienen mayoría los republicanos.