Hace dos años se formó una Comisión Presidencial, encabezada por el segundo vicepresidente Dominador Kayser Bazán, para estudiar el programa de modernización del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN), desde el punto de vista financiero, administrativo y comercial. Asesorada por representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de expertos extranjeros y nacionales, la comisión elaboró el informe en el 2000, cumpliendo la misión encomendada. Sin embargo, el documento no fue hecho público y era inédito. Esto podría revelar, según los entendidos, la falta de capacidad de comunicación del gobierno, pues no acierta a difundir sus mensajes y por ese motivo no asume iniciativas y acaba poniéndose a la defensiva en el debate nacional.
Tal vez, si el gobierno hubiera difundido los resultados del trabajo de la comisión antes del debate de las sesiones extraordinarias, no habría recibido tantas críticas de los legisladores del Pacto META, de empresarios y de distintos sectores de la vida nacional. Y al mismo tiempo se hubiera ahorrado el costo político de un debate hostil y estéril, porque las reformas que se le exigió al régimen ya habían sido propuestas por la comisión presidencial. El informe preparado por la comisión empieza haciendo énfasis a la no privatización, con el compromiso de hacer de esta institución una entidad moderna, con autonomía financiera y administrativa.
De acuerdo al estudio, hay seis lineamientos que se deben ejecutar. Promover la amplia y urgente reforma de la legislación Orgánica del IDAAN; apoyar el fortalecimiento financiero; promover reformas administrativas; establecer un plan quinquenal y decenal de obras que deben adelantarse para resolver la escasez de agua; fortalecer el área comercial en las unidades de lectura, facturación y recaudación; y revisar los factores que afecten el uso de agua potable.
DIAGNOSTICO
Estas conclusiones surgen luego de hacer un diagnóstico de los problemas estructurales que enfrenta la institución, al estar la borde de la insolvencia económica que impide atender la creciente demanda. El IDAAN suministra agua potable a 1.8 millones de personas. En la producción de agua se gastan 104.6 millones de dólares en producir 100 millones de galones de agua, de los cuales se facturan 65.5 y se cobran 63. En tanto, la morosidad asciende a 51.7 millones de dólares, que demuestra un déficit en el área comercial. Además se determinó que el IDAAN operaba bajo ciertas restricciones, al ser un monopolio público, porque, al no tener competencia en el mercado, no es su obligación ser eficiente. Además sus tarifas están sujetas a la aprobación del Consejo de Gabinete y no tiene la autoridad para adquirir insumos.
Enfrenta limitaciones para conseguir financiamiento fuera del presupuesto de inversiones y no puede competir en el mercado laboral ante la falta de estructura de personal y una política salarial apropiada. En sus operaciones presenta severos problemas de liquidez, opera bajo una estructura obsoleta para una empresa administrativa. Esto, en resumen, abre un abanico de posibilidades para que, tal como lo presenta el informe, se pierdan 115 millones de galones diarios, lo que representa 115 mil dólares al día.
Esto hace una sumatoria de 42 mil millones de galones anuales que ascienden a 42 millones de dólares al año. El 40% de lo que se produce y se compra se pierde. Lo más importante del diagnóstico es que estas pérdidas suplirían a 600 mil personas. En el renglón de la facturación y el consumo, el 50% de los usuarios del IDAAN no cuenta con medidores y, para colmo, el 50% de los medidores restantes no funcionan correctamente. En síntesis se cobra por estimaciones y no por el consumo real.
PROGRAMA DE MODERNIZACION
El estudio también plantea: una reforma del modelo de gestión del IDAAN que contenga una reforma al marco legal, - el establecimiento de una estructura organizativa y el fortalecimiento de los servicios en el área comercial. Mientras que como segundo elemento se plantea la necesidad de una campaña de concienciación. Dentro del marco legal se propone que la entidad sea puramente comercial bajo normas reguladoras; que la entidad cuente con autonomía financiera, además de definirse criterios de gestión que defina metas y verifique sus cumplimientos.
La institución de acuerdo al documento estipula que se estructure la entidad con criterios técnicos y que se limite la intervención política en las operaciones. Además recomienda que se faculte al IDAAN para calcular y proponer tarifas en la que se provean los recursos necesarios para cubrir los costos de operación.